Juan Antonio Esclapez (Koppert): “Dejar de buscar el efecto choque, la clave para adaptarse al nuevo escenario de plagas en cítricos”
El control biológico se consolida como una herramienta clave en el futuro del cultivo de cítricos, especialmente tras la retirada de materias activas que se han utilizado de forma habitual durante años. En este contexto, Koppert apuesta por un enfoque integral basado en estrategias preventivas, combinando fauna auxiliar, soluciones microbiológicas y bioestimulación. Por ello Agronews Comunitat Valenciana entrevista a Juan Antonio Esclapez, técnico de campo de Koppert en la Comunitat Valenciana.
P.- ¿Cómo se está afrontando la retirada de materias activas en el manejo de plagas?
R.- La retirada de materias activas como spirotetramat, está obligando al sector a cambiar la forma de trabajar. Se está pasando de un modelo más reactivo, donde se actuaba cuando aparecía el problema, a uno mucho más preventivo, donde el monitoreo cobra mucha más importancia y las soluciones biológicas se integran desde el inicio del cultivo. En muchos casos, además, no existe un sustituto químico directo, por lo que el control biológico deja de ser una opción más para convertirse en una necesidad estratégica dentro del manejo del cultivo.
Contamos con herramientas biológicas que son igual de eficaces o incluso más que las químicas para determinadas plagas en cítricos
En este sentido, es importante destacar que ya contamos con herramientas biológicas que son igual de eficaces o incluso más que las químicas para determinadas plagas en cítricos. Por ejemplo, soluciones como Citripar, basado en Anagyrus vladimiri, están dando muy buenos resultados en el control de cotonet, o Aphytis melinus, ampliamente utilizado para el control de piojo blanco y piojo rojo de California.
P.- ¿Qué dudas o preocupaciones detecta más frecuentemente en los agricultores ante este cambio?
R.- Las dudas más habituales que nos trasladan los agricultores suelen ir en la línea de si el control biológico va a funcionar igual que un químico, cuánto tiempo tarda en hacer efecto, qué pasa si no responde como esperan o si el coste va a ser mayor. Además, también hay cierta preocupación por la falta de conocimiento técnico y, en muchos casos, por el propio cambio en la forma de manejar el cultivo. En el fondo, lo que vemos es una mezcla de incertidumbre y falta de experiencia con este tipo de estrategias. Nada que no pueda resolverse con nuestro asesoramiento técnico y adaptado a cada caso.
El control biológico no es solo una alternativa, es la base del manejo futuro en cítricos
P.- ¿Cuál es el papel que puede jugar el control biológico como alternativa real tras estas retiradas?
R.- El control biológico no es solo una alternativa, es la base del manejo futuro en cítricos. Permite reducir la dependencia de materias activas, evitar problemas de resistencias, mejorar la sostenibilidad del cultivo y adaptarse mejor a las exigencias cada vez más estrictas de los mercados y la exportación. Eso sí, es importante entender que no funciona como una solución aislada, sino que debe integrarse dentro de una estrategia de manejo integrado para que realmente de buenos resultados.
P.- Algunas recomendaciones para adaptarse a este nuevo escenario...
R.- Yo lo resumiría en tres claves muy claras. La primera es empezar a actuar cuanto antes porque el control biológico funciona mucho mejor en preventivo, o con nivel bajo de plaga. La segunda es formarse y dejarse asesorar, ya que el acompañamiento técnico es fundamental para que la estrategia funcione. Y la tercera es cambiar la mentalidad, dejar de buscar ese “efecto choque” y apostar por el equilibrio del cultivo, con lo que consiguen mejores resultados y más duraderos. Además, siempre es buena idea empezar en parcelas piloto para ir ganando confianza poco a poco.
El control biológico funciona mucho mejor en preventivo, o con nivel bajo de plaga
P.- ¿Qué aporta Koppert al control biológico en cítricos frente a otras alternativas del mercado?
R.- Koppert aporta principalmente un enfoque integral y basado en un protocolo técnico de manejo, que no solo tiene en cuenta la aplicación de nuestros productos, ya que analizamos las condiciones concretas de cada finca antes de empezar a actuar. No se trata de sustituir una materia activa por un auxiliar, sino de implantar un sistema de control integral, eficaz y sostenible en el tiempo.
Contamos con un porfolio muy amplio, con soluciones capaces de controlar las plagas más importantes de los cítricos como trips, ácaros, piojo o cotonet.
Además, combinamos diferentes herramientas, desde fauna auxiliar hasta soluciones microbiológicas y bioestimulantes, lo que posibilita construir programas más completos. Koppert no plantea soluciones puntuales, sino programas de manejo pensados para todo el ciclo del cultivo.
Koppert cuenta con un porfolio muy amplio, con soluciones capaces de controlar las plagas más importantes de los cítricos como trips, ácaros, piojo o cotonet
P.- ¿Podría enumerar algunos elementos diferenciales de las soluciones de Koppert respecto a la competencia?
R.- Por un lado, la calidad biológica, con estrictos y exhaustivos controles de calidad, lo que facilita que nuestros auxiliares se establezcan mejor y trabajen de forma más eficaz. Pero, además, hay un componente clave que es el acompañamiento técnico. Porque no se trata solo de hacer una suelta, sino de saber cuándo, cómo y por qué hacerla, y de ir ajustando la estrategia según evoluciona la parcela.
Calidad biológica, acompañamiento técnico, tecnología en innovación: elementos diferenciales de Koppert
A todo esto, se suma también la tecnología, con formatos exclusivos como el sobre Ulti-Mite, que ayudan a mejorar la implantación de los auxiliares y a hacer las sueltas de forma más eficiente y cómoda para el agricultor. Y, por supuesto, la capacidad de innovación, algo fundamental en un cultivo como el cítrico, donde están apareciendo nuevas plagas y cada vez hay menos herramientas químicas disponibles.
P.- En términos de eficacia, ¿cómo valora los productos y protocolos de Koppert en cítricos?
R.- Cuando se aplican correctamente, los resultados son muy competitivos. En muchos casos se consigue un control más estable en el tiempo, con menos rebrotes de plaga y un mayor equilibrio del ecosistema del cultivo. Eso sí, la eficacia depende mucho de hacer las cosas bien: del momento en el que se aplica, de la estrategia que se utilice y, por supuesto, de las condiciones de cada finca.
Los productos de Koppert cuando se aplican correctamente obtienen unos resultados muy competitivos
P.- ¿Cuáles son los errores más comunes al introducir estas soluciones en cítricos?
R.- Los errores más habituales suelen ser empezar demasiado tarde, cuando la plaga ya está descontrolada, comparar los resultados con el efecto inmediato de un químico, no hacer seguimiento después de las sueltas o abandonar la estrategia demasiado pronto. También es bastante común no adaptar el programa a las condiciones de cada finca. En muchos casos, además, se intenta trabajar el control biológico como si fuera un tratamiento químico, y eso suele acabar generando frustración.
Apostar por el control biológico es una inversión en estabilidad y en el futuro de la explotación
P.- Finalmente, ¿qué mensaje trasladaría a un agricultor que aún duda en apostar por el control biológico?
R.- Le diría que el cambio no es opcional, es inevitable. La clave no es si va a usar control biológico, sino cuándo y cómo va a empezar. Además, hay que verlo como una inversión en estabilidad y en el futuro de la explotación, ya que reduce riesgos regulatorios y mejora la rentabilidad a medio plazo. Y, sobre todo, es importante transmitirle que no está solo, con un buen asesoramiento, el cambio es totalmente viable y rentable.