Pasar al contenido principal

AVA-ASAJA reclama un plan de choque para evitar el abandono de viñedos en la Comunitat Valenciana

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha reclamado a la Conselleria de Agricultura la puesta en marcha de un plan de choque para hacer frente a la grave crisis de rentabilidad que atraviesan los viticultores de la Comunitat Valenciana. La organización considera necesaria la implicación del Gobierno central y de la Unión Europea para garantizar la supervivencia de las explotaciones a corto plazo y recuperar la viabilidad económica del sector en las próximas campañas.

Una de las principales reivindicaciones es la puesta en marcha de ayudas al arranque voluntario de viñedos, una medida que AVA-ASAJA solicitó formalmente hace tres meses y sobre la que, según denuncia, todavía no ha recibido respuesta por parte de la Conselleria. Esta iniciativa permitiría facilitar la salida del sector de aquellos agricultores de mayor edad, garantizándoles una jubilación digna, y ajustar al mismo tiempo la oferta de uva a las necesidades actuales del mercado, marcadas por una menor demanda.

La organización también reclama que se intensifique la vigilancia de la cadena de valor para garantizar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, que prohíbe las operaciones comerciales por debajo de los costes efectivos de producción. AVA-ASAJA denuncia que esta situación se está produciendo en la mayoría de las operaciones de compraventa de uva y pide que se abran expedientes sancionadores cuando existan indicios de prácticas ilegales.

Otra de las medidas planteadas es que la Generalitat elabore un estudio oficial sobre los costes de producción de la uva destinada a la elaboración de vino y cava en la Comunitat Valenciana, siguiendo el ejemplo de otras autonomías. El objetivo es disponer de datos objetivos que permitan comprobar hasta qué punto los precios actuales están por debajo de los costes que soportan los productores, en un contexto de encarecimiento de los principales insumos.

A estas propuestas se suman la aplicación de ventajas fiscales que contribuyan a aliviar las pérdidas acumuladas por los viticultores.

El responsable comarcal de Utiel-Requena de AVA-ASAJA, Luis Julián, viticultor y productor también de almendra y olivar, advierte de la gravedad de la situación: “No se puede continuar produciendo mientras perdemos dinero. El sector está arruinado completamente. No hay precio ni en el vino ni en sus subproductos”.

Julián señala que el encarecimiento de los carburantes y los fertilizantes, unido a la falta de ingresos, está comprometiendo la continuidad de numerosas explotaciones. “Sin ingresos, no se puede contratar mano de obra. Muchas familias lo están pasando muy mal y van a abandonar sus campos”, afirma.

El representante de AVA-ASAJA advierte de las consecuencias que podría tener la falta de respuesta institucional, especialmente en las zonas rurales del interior: “Si la Administración no demuestra su sensibilidad en un momento tan grave como este, acabaremos teniendo un desierto en el interior de la Comunitat Valenciana”.

AVA-ASAJA valora las ayudas al cereal de secano

Por otra parte, AVA-ASAJA ha valorado positivamente la aprobación, por parte de la Conselleria de Agricultura, de ayudas de hasta 100 euros por hectárea para los productores de cereal de secano afectados por las restricciones derivadas de la situación de emergencia por riesgo extremo de incendios forestales durante 2026.

La medida, aprobada mediante el Decreto 180/2026, busca compensar las pérdidas ocasionadas por las limitaciones impuestas durante la campaña y responde a una reivindicación de la organización agraria, que asegura haber colaborado estrechamente con el equipo directivo y técnico del conseller Miguel Barrachina para conseguir este respaldo al sector cerealista tras una campaña especialmente negativa.

No obstante, AVA-ASAJA considera que las ayudas aprobadas son insuficientes y echa en falta una compensación directa por parte de la Conselleria de Medio Ambiente para aquellos agricultores que, debido a las restricciones establecidas por el nivel 3 de riesgo de incendios, no pudieron cosechar sus parcelas.