La manzana europea reivindica su lugar en la cocina más allá del postre
La manzana europea busca conquistar un espacio más destacado en la cocina cotidiana y dejar de ser considerada únicamente una fruta para tomar entre horas o como postre. Su versatilidad permite incorporarla a numerosas elaboraciones, tanto dulces como saladas, combinándola con ingredientes habituales de una alimentación equilibrada.