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La Marjal dels Moros prueba nuevas técnicas de gestión para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero

La Marjal dels Moros, en la provincia de Valencia, ensaya nuevas formas de gestión para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de este humedal. Fundación Global Nature ha retirado la capa superficial del suelo en una hectárea y prevé segar otras 10 hectáreas de vegetación durante los próximos meses, actuaciones cuyo impacto sobre las emisiones se medirá por primera vez de forma específica.

El objetivo es determinar en qué medida las labores de mantenimiento del humedal pueden contribuir a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar al mismo tiempo su estado ecológico.

Los humedales, pese a ocupar una superficie reducida, constituyen algunas de las principales reservas de carbono del planeta. Este carbono permanece almacenado mientras el ecosistema mantiene unas condiciones adecuadas, pero la acumulación excesiva de materia orgánica puede alterar su funcionamiento y favorecer la generación de metano, un gas con un potencial de calentamiento global superior al del dióxido de carbono (CO₂).

“Un humedal bien conservado es un aliado frente al cambio climático, pero un humedal degradado se convierte en un enemigo, deja de absorber y empieza a emitir. La diferencia entre una cosa y otra está en cómo se gestiona”, explica Alicia Bello, técnica de humedales de Fundación Global Nature.

Hasta 30 toneladas de CO₂ equivalente evitadas

La retirada de parte de la materia orgánica acumulada constituye una de las actuaciones que pueden contribuir a reducir estas emisiones. Las primeras estimaciones apuntan a que la intervención realizada en una hectárea podría evitar unas 30 toneladas de CO₂ equivalente durante el primer año.

Esta cantidad equivaldría, según las estimaciones de la entidad, a las emisiones anuales de alrededor de 17 turismos. No obstante, el dato deberá ser contrastado mediante las mediciones realizadas directamente sobre el terreno.

Las actuaciones forman parte de un proyecto de tres años desarrollado junto a DIMFE (Donors' Initiative for Mediterranean Freshwater Ecosystems), iniciativa dedicada a la conservación de los ecosistemas de agua dulce del Mediterráneo, en el marco del trabajo que Fundación Global Nature desarrolla en la Marjal dels Moros.

Actuaciones durante el periodo seco

Los trabajos se han programado durante el periodo seco, coincidiendo con uno de los momentos del año en los que el humedal presenta un nivel de agua más bajo. De esta forma se pretende reducir las posibles afecciones sobre la fauna acuática.

La retirada de parte del material acumulado permite aumentar la superficie de agua libre y mejorar las condiciones para determinadas especies de aves acuáticas. Además, contribuye al mantenimiento de las lagunas costeras, consideradas un hábitat prioritario por la Unión Europea.

Para evaluar los efectos de las actuaciones, un equipo del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València realizó mediciones antes del inicio de los trabajos y repetirá posteriormente los muestreos en los mismos puntos.

El objetivo será comparar el balance de carbono entre el humedal y la atmósfera antes y después de las actuaciones. Los investigadores advierten de que las emisiones pueden variar tanto a lo largo del año como entre puntos situados a pocos metros de distancia, por lo que la comparación temporal será fundamental para determinar el efecto real de las intervenciones.

Una metodología para cuantificar la reducción de emisiones

Los trabajos aplican la metodología desarrollada dentro del proyecto LIFE Wetlands4Climate, que permite calcular la reducción de emisiones asociada a determinadas prácticas de gestión de humedales.

Este proyecto recibió en 2026 el LIFE Award de Acción Climática de la Unión Europea por sus trabajos en humedales mediterráneos.

Fundación Global Nature trabaja actualmente junto al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para conseguir el reconocimiento oficial de esta metodología.

El coordinador del área de humedales de Fundación Global Nature, Antonio Guillem, señala que la acreditación de estas reducciones podría abrir una nueva vía de financiación para la conservación de estos ecosistemas.

“Si esas reducciones llegan a acreditarse, los humedales podrían acceder a las iniciativas de compensación de huella de carbono, hasta ahora casi exclusivas de proyectos forestales, y reinvertir esos recursos en su gestión”, apunta Guillem.

De esta forma, la iniciativa plantea vincular la conservación y restauración de los humedales con su capacidad para contribuir a la mitigación del cambio climático y generar nuevos recursos destinados a su mantenimiento.