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La empresa citrícola Jobarma invierte 2,4 millones en su planta de Castelló de Rugat y aumenta un 30% su capacidad de envasado

La compañía citrícola Jobarma ha completado la modernización de su planta operacional de 14.000 metros cuadrados en Castelló de Rugat (Valencia) tras invertir más de 2,4 millones de euros durante los meses de verano. La actuación coincide con el inicio de la nueva campaña citrícola y busca mejorar la capacidad productiva, la selección de fruta y la respuesta a las necesidades de la gran distribución nacional y europea.

La compañía, especializada en naranja y mandarina, con y sin hoja, enmarca esta inversión en su modelo de «Agricultura Honesta», con el que pretende reforzar su posicionamiento como proveedor estratégico tanto de marcas de distribuidor (MDD) como de sus propias enseñas comerciales, Caroline y Valentine.

La remodelación se ha realizado con capital 100% nacional, según destaca la empresa, que vincula el proyecto con el mantenimiento del empleo local y el desarrollo económico del entorno rural.

Más capacidad de envasado y 50 toneladas procesadas por hora

La renovación de las instalaciones incorpora nuevos sistemas de calibrado, líneas de producción y equipos de envasado automático. Según Jobarma, estas mejoras permitirán incrementar hasta un 30% la capacidad de envasado y alcanzar las 50 toneladas de fruta procesada por hora, casi el doble del volumen anterior.

Entre las principales novedades figura una línea específica para el tratamiento y la confección de mandarinas con hoja, un producto que requiere procesos adaptados para preservar su presentación y calidad.

La compañía también ha incorporado nuevos formatos y soluciones de packaging para responder a los cambios en los hábitos de consumo y a las necesidades de sus clientes de la distribución alimentaria.

Inteligencia artificial para mejorar la selección de cítricos

Uno de los principales avances tecnológicos de la planta es la instalación del sistema Globalscan G7 Viotec, con el software Smart Citrus, desarrollado por su socio tecnológico MAF Roda.

La solución utiliza inteligencia artificial y análisis óptico para evaluar la fruta y mejorar los procesos de selección en función de parámetros como la calidad interna, el color y la morfología. El objetivo es incrementar la precisión del calibrado y mantener criterios de calidad homogéneos en los programas de suministro.

La incorporación de estas herramientas permite a Jobarma avanzar en la automatización de los procesos y adaptar la confección a los requisitos específicos de cada cliente.

Suministro durante los 12 meses del año

La inversión busca reforzar la capacidad de la empresa para atender los programas de la gran distribución durante todo el año, combinando flexibilidad operativa, especialización en marcas de distribuidor y desarrollo de marcas propias.

La compañía destaca también la adaptación de sus líneas a diferentes formatos comerciales y la mejora de los procesos destinados a las mandarinas con hoja, además de la integración de tecnología para optimizar la selección de cada pieza de fruta.

 

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Pepe Malonda, CEO de Jobarma

"Arrancamos la temporada tras meses de reforma con la certeza de que el producto va a responder con la máxima excelencia en mesa. Esta inversión de 2,4 millones es una apuesta firme por la Agricultura Honesta, apoyada en capital nacional y desde nuestro territorio", afirma Pepe Malonda, CEO de Jobarma.

El directivo añade que, con la incorporación de tecnología y la implicación de su equipo, la empresa busca consolidarse como socio de confianza de la distribución en el negocio citrícola.

Con esta modernización, Jobarma afronta la nueva campaña con unas instalaciones renovadas y una mayor capacidad para responder a las exigencias de volumen, calidad y presentación de los mercados nacionales e internacionales.