El trasvase Tajo-Segura estará paralizado entre cuatro y cinco meses por dos roturas del acueducto en las provincias de Albacete y Guadalajara
El trasvase Tajo-Segura permanecerá inicialmente paralizado durante cuatro o cinco meses debido a las importantes averías detectadas en dos puntos del Acueducto Tajo-Segura (ATS), según ha informado la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). La interrupción del suministro supone que los regantes alicantinos vinculados al trasvase no podrán contar durante este periodo con nuevas aportaciones procedentes de la cabecera del Tajo, a la espera de que finalicen las obras y pueda garantizarse la seguridad de la infraestructura.
Las averías fueron detectadas el pasado 14 de septiembre, cuando se localizaron importantes filtraciones en dos puntos del acueducto: el tramo de Riansares, en Almonacid de Zorita (Guadalajara), y el tramo del Talave, en Liétor (Albacete).
Como primera medida, la CHT procedió al cierre del trasvase y al vaciado del canal para poder realizar una inspección detallada de los daños. Los trabajos han permitido constatar la destrucción y hundimiento de varios paños de hormigón, además de la aparición de oquedades en el terreno que sostenía el canal.
La Confederación señala que las lluvias torrenciales registradas durante los dos últimos años hidrológicos han dañado el revestimiento del acueducto en estas zonas y acelerado su deterioro.
Ante el alcance de los daños, el organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica ha decidido no reanudar el suministro de agua hasta completar las reparaciones, con el objetivo de evitar un posible colapso del canal.
Cuatro o cinco meses sin nuevas aportaciones
El plazo inicial previsto para ejecutar las obras se sitúa entre cuatro y cinco meses, por lo que los usuarios del trasvase deberán afrontar varios meses sin suministro desde el Tajo.
Para los regantes alicantinos, la interrupción afecta a la planificación de los recursos hídricos disponibles y supone que durante este periodo no podrán incorporarse nuevas aportaciones del trasvase a los recursos destinados al regadío dependiente del ATS. La duración definitiva de la paralización quedará condicionada a la evolución de los trabajos y a la recuperación de las condiciones de seguridad necesarias para volver a transportar agua.
La reparación supondrá una inversión aproximada de 1,2 millones de euros e incluye la demolición y saneamiento de las zonas afectadas, la reconstrucción completa de los tramos dañados, la ejecución de drenajes y la impermeabilización de la sección completa del canal.
La CHT ha iniciado ya las actuaciones y ha anunciado que informará periódicamente sobre la evolución de las obras.
Un acueducto de 292 kilómetros
El Acueducto Tajo-Segura tiene una longitud de 292 kilómetros y conecta las cuencas del Tajo y del Segura, atravesando también las del Guadiana y el Júcar, donde utiliza el embalse de Alarcón como elemento de tránsito.
La infraestructura transporta las aguas de la cabecera del Tajo, previamente reguladas en los embalses de Entrepeñas y Buendía, y constituye una fuente de recursos fundamental para los territorios receptores del trasvase.
La autorización de las transferencias depende de las existencias conjuntas de Entrepeñas y Buendía y de los niveles hidrológicos establecidos en cada momento. La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura autoriza los trasvases correspondientes a los niveles 1 y 2, mientras que en situación de nivel 3 la decisión corresponde a la ministra para la Transición Ecológica, previo informe de la Comisión.
La CHT tiene encomendada la gestión técnica y económica de la infraestructura desde la toma en el río Tajo hasta su desagüe en el embalse de Talave.