AVA-ASAJA reclama en Bruselas una PAC que garantice precios dignos y frene la pérdida de rentabilidad agraria
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha trasladado al comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, y a otros representantes de las instituciones comunitarias las principales reivindicaciones del campo valenciano durante el Congreso Europeo de Agricultores 2026, que se celebra esta semana en Estocolmo (Suecia).
El presidente de la organización, Cristóbal Aguado, ha reclamado una reforma de la Política Agraria Común (PAC) que permita garantizar precios dignos a los productores y reforzar la capacidad de Europa para abastecerse de alimentos. «La UE debe renacer, reencontrar los principios del Tratado de Roma de 1957 y volver a tener una alimentación de calidad, de seguridad y de proximidad», ha afirmado.
Aguado ha advertido de que, si la política agraria europea no cambia, las consecuencias también afectarán a los consumidores. «O cambia la política agraria europea para garantizar unos precios dignos a la gente del campo, o lo pasaremos muy mal todos los europeos. El encarecimiento de la cesta de la compra no habrá hecho más que empezar», ha señalado.
El dirigente agrario forma parte de una delegación de 40 representantes de ASAJA que participa en este encuentro, organizado por COPA-COGECA, entidad que agrupa a las principales organizaciones agrarias y cooperativas europeas, junto con la organización sueca LRF, bajo el lema Redefiniendo Europa sobre terreno firme.
Competencia desleal, costes y falta de relevo generacional
Durante el congreso, Aguado ha destacado que los problemas de rentabilidad que sufren los agricultores de Valencia y Castellón se extienden al conjunto del sector agrario europeo. Entre los principales desafíos abordados figuran el envejecimiento de la población rural, la falta de relevo generacional, la competencia de las importaciones procedentes de terceros países, las dificultades para combatir plagas y enfermedades, los elevados costes de producción y los bajos precios en origen.
El presidente de AVA-ASAJA ha defendido que el sector debe mantener la presión para conseguir cambios en las políticas comunitarias y ha anunciado que las movilizaciones continuarán, con una próxima convocatoria prevista para el 28 de octubre en Madrid.
«Los 500 millones de consumidores que hay en Europa tienen que comer. La PAC ha de cambiar antes de que sea demasiado tarde, para volver a ser una Europa fuerte, unida y con un sector agroalimentario potente que garantice la soberanía alimentaria», ha subrayado.
Hansen comparte varias reivindicaciones del campo
Aguado ha valorado positivamente la intervención del comisario Christophe Hansen, al considerar que mostró conocimiento de la realidad agraria y compromiso para abordar los problemas estructurales del sector.
Según AVA-ASAJA, Hansen reconoció que los instrumentos actuales de gestión de crisis resultan insuficientes ante la magnitud de las pérdidas que afrontan los agricultores. Asimismo, defendió reforzar las inversiones en recursos hídricos, regadíos eficientes e infraestructuras, además de mejorar la gestión de riesgos y los seguros agrarios.
La organización agraria también destaca la coincidencia con el comisario en la necesidad de garantizar unas reglas comerciales equitativas, reducir la dependencia de los fertilizantes importados y facilitar el acceso a la agricultura de precisión, la inteligencia artificial y el asesoramiento técnico a las explotaciones pequeñas y medianas, mayoritarias en el campo valenciano.
ASAJA reclama competitividad y menos trabas
Por su parte, el presidente de ASAJA y recién reelegido vicepresidente del COPA, Pedro Barato, defendió en el pleno del congreso que la competitividad y la resiliencia de la agricultura europea deben partir de las condiciones económicas reales a las que se enfrentan los productores.
Barato reclamó soluciones ante el incremento de los costes de los insumos, la incertidumbre en el suministro, las presiones comerciales, las barreras normativas y la escasez de mano de obra. También criticó la intención de reducir las ayudas agrarias en el próximo marco financiero plurianual (MFP) de la Unión Europea.
En este contexto, Barato firmó junto a otros representantes agrarios europeos la Declaración de Estocolmo, un documento que recoge seis prioridades para el futuro del sector: la seguridad alimentaria, la financiación de la PAC, la competitividad, la simplificación normativa y el futuro de la agricultura europea.