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AVA-ASAJA alerta de que muchos arroceros de l’Albufera podrían dejar de sembrar en 2027 por las pérdidas acumuladas

Una parte importante de los arroceros del parque natural de l’Albufera se plantea no sembrar arroz la próxima campaña ante la falta de rentabilidad del cultivo. Así lo advierte la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), que considera que esta posibilidad, sin precedentes, pone en riesgo la continuidad de una actividad agraria fundamental para la conservación de este espacio natural.

Según las estimaciones de la organización, los productores de arroz de la Comunitat Valenciana acumulan pérdidas superiores a los 16 millones de euros en la campaña de 2026. La situación responde a una combinación de factores: el incremento de los costes de producción, las mermas de cosecha provocadas por la fauna y las enfermedades, y el desplome de los precios en origen.

AVA-ASAJA denuncia, además, que los agricultores que trabajan dentro del parque natural de l’Albufera deben asumir numerosas restricciones sin recibir compensaciones económicas específicas. Entre ellas figuran la obligación de cultivar arroz en lugar de poder optar por otras alternativas, las limitaciones en la gestión del agua, las prohibiciones relativas a determinadas infraestructuras y las restricciones al uso de helicópteros y drones.

A estas dificultades se suma el encarecimiento de los costes. Solo durante este año, los gastos de producción han aumentado un 7%, principalmente por la subida de los fertilizantes nitrogenados, los carburantes —especialmente el gasóleo agrícola—, las semillas y la mano de obra. En el caso de las semillas, el sector también afronta el cambio hacia variedades más resistentes a la piricularia.

Mermas de cosecha de hasta el 35%

Las pérdidas de producción han alcanzado niveles especialmente elevados en algunas parcelas, donde las mermas han llegado al 35%. Durante las primeras fases del cultivo, la avifauna, los jabalíes y los flamencos provocaron daños en las plantas que obligaron a realizar resiembras o dieron lugar a superficies que finalmente quedaron sin producción.

Más adelante, la incidencia del cucat y la piricularia terminó de reducir el potencial productivo de numerosos arrozales. La organización atribuye parte de estos problemas a la falta de soluciones autorizadas por la Unión Europea y el Gobierno español para prevenir y combatir las principales plagas y enfermedades del cultivo.

El tercer elemento de la crisis es la evolución de los precios. Las cotizaciones en origen han caído hasta los 0,31 euros por kilo, un 40% menos que hace un año y menos de la mitad de los 0,70 euros que percibían los productores hace cuatro campañas. AVA-ASAJA advierte de que estos precios se sitúan muy por debajo de los costes de producción y que las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) no compensan esa diferencia.

La organización señala como principal causa del hundimiento de las cotizaciones la entrada masiva de arroz procedente de países terceros, que estaría saturando los mercados europeos. También denuncia la presencia en algunas importaciones de residuos de sustancias fitosanitarias no autorizadas en la UE, entre ellas Tricyclazol, Thiamethoxam, Carbendazim, Chlorpyrifos, Imidacloprid, Acephate, Profenofos, Triazophos y Hexaconazole.

Ayudas directas y cláusula de salvaguardia

Ante este escenario, la sectorial del arroz de AVA-ASAJA, reunida ayer, acordó reclamar a la Generalitat la aprobación urgente de una línea excepcional de ayudas directas para cubrir parte de las pérdidas de la campaña y contribuir a financiar los gastos de la próxima siembra.

La organización también pide que el Gobierno valenciano traslade al Ministerio de Agricultura la necesidad de movilizar fondos de la reserva de crisis de la PAC para respaldar a los arroceros valencianos, como se está planteando en otras comunidades productoras, entre ellas Andalucía y Extremadura.

Entre las medidas acordadas figura asimismo la activación de la cláusula de salvaguardia frente a las importaciones de arroz de países terceros, con el objetivo de frenar la presión sobre los precios. A esta petición se añade el impulso de campañas de promoción del arroz valenciano y europeo y un etiquetado más claro que permita diferenciar su procedencia y reforzar su valor añadido en el mercado.

El sector reclama igualmente ampliar la disponibilidad de materias activas fitosanitarias de eficacia contrastada para combatir las plagas, enfermedades y malas hierbas que afectan al cultivo.

Por último, la sectorial ha instado al presidente de AVA-ASAJA a solicitar una reunión urgente con el president de la Generalitat y los consellers de Agricultura y Medio Ambiente. El objetivo es abordar la crisis, buscar soluciones que permitan reducir las pérdidas y evitar que una situación de esta magnitud vuelva a repetirse en las próximas campañas.