LA UNIÓ exige a la Conselleria de Agricultura actuar ante los retrasos de hasta 96 horas en la retirada de animales
La Unió Llauradora i Ramadera ha reclamado a la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca una actuación urgente para poner fin a los continuos retrasos en la retirada de animales muertos de las explotaciones ganaderas de la Comunitat Valenciana, una situación que, según denuncia la organización, se ha convertido en un problema estructural que compromete la bioseguridad de las granjas.
LA UNIÓ asegura que durante las últimas semanas se han multiplicado las incidencias y las quejas de los ganaderos asegurados, con numerosos casos en los que la recogida de los cadáveres se demora más de 72 horas e incluso supera las 96 horas desde la comunicación del siniestro.
La organización advierte de que estos retrasos generan importantes perjuicios para las explotaciones, ya que dificultan el cumplimiento de las estrictas medidas de bioseguridad, incrementan el riesgo sanitario, favorecen la proliferación de insectos y otros vectores de enfermedades, provocan malos olores y complican la gestión diaria de las granjas.
Además, recuerda que la situación se agrava durante los meses de verano, cuando las altas temperaturas aceleran la descomposición de los animales muertos y multiplican los riesgos para la sanidad animal, precisamente en una época en la que el servicio debería contar con un mayor refuerzo de medios.
Aunque la prestación del servicio corresponde a una empresa autorizada, LA UNIÓ insiste en que la responsabilidad última de garantizar su correcto funcionamiento recae en la Conselleria de Agricultura, que es la administración encargada de establecer las condiciones del contrato, autorizar a la empresa gestora y supervisar el cumplimiento del servicio.
La organización agraria considera que los retrasos se repiten campaña tras campaña, especialmente durante los periodos de mayor calor, sin que hasta el momento se hayan adoptado medidas eficaces para corregir una problemática que afecta de forma directa al trabajo de cientos de explotaciones ganaderas.
Más supervisión y mayor transparencia
Ante esta situación, LA UNIÓ ha solicitado formalmente a la Conselleria un conjunto de medidas para garantizar un servicio eficaz y adaptado a las necesidades del sector. Entre sus propuestas figuran una supervisión real y permanente del servicio, la evaluación urgente de los incumplimientos detectados, la publicación mensual de los datos sobre avisos comunicados y tiempos efectivos de retirada para verificar el cumplimiento de los plazos, el refuerzo de los medios durante las olas de calor, fines de semana y festivos, así como el establecimiento de tiempos máximos de actuación, indicadores públicos de calidad, mecanismos de control, penalizaciones por incumplimiento y la difusión periódica de los resultados del servicio.
Los ganaderos asumen más costes sin recibir un mejor servicio
LA UNIÓ recuerda que los ganaderos de la Comunitat Valenciana cumplen rigurosamente todas las obligaciones en materia de sanidad y bioseguridad y, al mismo tiempo, soportan un coste cada vez mayor por el servicio de retirada de animales muertos. Sin embargo, denuncia que las ayudas públicas permanecen congeladas y no reflejan el incremento de los costes reales.
La organización considera inaceptable que, pese al esfuerzo económico que realizan las explotaciones, continúen produciéndose retrasos que ponen en riesgo la sanidad animal y dificultan el trabajo diario de los profesionales. Por ello, reclama una intervención inmediata de la Conselleria para que ejerza de manera efectiva sus funciones de supervisión y garantice un servicio eficiente, transparente y acorde con las necesidades reales del sector ganadero.