Pasar al contenido principal

Petición de aranceles para la almendra importada de países extracomunitarios

Solicitud de aranceles para la almendra que llega de fuera de las fronteras de la UE es la petición desde la Asociación Española de Productores de Almendras ecológicas y convencionales.

La almendra producida en la Unión Europea atraviesa una situación crítica debido a la competencia desleal proveniente de terceros países como EE.UU. y Australia, que representan más del 90% de la cosecha mundial de almendras. Estos países, al emplear métodos de producción masivos y con un uso intensivo de recursos, están afectando gravemente la viabilidad económica de los agricultores europeos. En este contexto, se hace urgente que la Unión Europea adopte medidas que protejan al sector agrícola europeo, aplicando aranceles a las importaciones de estos países.

Crisis de Precios en la Almendra Europea: Un Sector en Riesgo

La competencia desleal: un desafío insostenible

La competencia desleal que enfrentan los productores de este fruto seco de la Unión Europea proviene principalmente de países como EE.UU. y Australia. Estos países, con sus vastos recursos hídricos y sistemas de producción intensivos, producen grandes volúmenes de almendra, mientras que los costos de producción son mucho más bajos en comparación con los agricultores europeos. En EE.UU., por ejemplo, la producción de almendras está basada en cultivos que consumen enormes cantidades de agua, alcanzando una media de 10.000 m³/ha, y en el uso de numerosos productos químicos como fertilizantes, fitosanitarios, y pesticidas.

El impacto sobre la agricultura europea

En contraste, el 83% de las explotaciones agrícolas de almendras en España son de secano y emplean un enfoque mucho más respetuoso con el medio ambiente, con un bajo uso de productos químicos. Sin embargo, la diferencia en los costos de producción es abismal. Mientras que en España la producción media de almendras por hectárea es de aproximadamente 125 kg/ha, en países como EE.UU. y Australia la cifra alcanza hasta 2.500 kg/ha.

Esta diferencia coloca a los agricultores europeos en una situación insostenible, ya que el precio de compra de la almendra en la UE ha caído por debajo de los niveles pre-COVID, lo que hace que muchos productores, especialmente los de almendra ecológica, vean sus ingresos reducidos en más de un 45%.

El Riesgo de Destrucción de la Agricultura Ecológica y la Biodiversidad

Agricultura ecológica en peligro

Una de las principales consecuencias de esta competencia desleal es que muchas explotaciones, sobre todo las ecológicas, se están volviendo inviables, aseguran desde la Asociación de Productores . En este contexto, los agricultores se ven obligados a vender a pérdidas, a precios inferiores a los costos de producción, lo que está llevando al abandono de plantaciones y a la destrucción de cultivos. Además, la biodiversidad de las zonas rurales está en grave peligro.

Los almendros, especialmente en zonas como Almería, Alicante, Murcia, y Albacete, tienen un papel crucial en la protección del medio ambiente. Estos cultivos no solo son esenciales para la agricultura local, sino que también actúan como cortafuegos naturales, ayudan a frenar la erosión del suelo y desempeñan un papel fundamental en la lucha contra la despoblación rural.

El impacto en la sostenibilidad

Los cultivos de almendras en la Unión Europea son también una importante herramienta para la captura de CO2, con las 830.000 hectáreas de almendros de la UE atrapando aproximadamente 18 millones de toneladas de CO2 al año. Esta cantidad de CO2 es equivalente a la emisión de una ciudad de 2 millones de habitantes. Además, el producto europeo se caracteriza por tener una cáscara dura, lo que la hace más resistente a plagas y a otros factores externos durante su secado, almacenamiento y tratamiento industrial.

En contraste, las almendras de EE.UU. y Australia suelen ser de cáscara blanda, lo que implica mayores riesgos de aflatoxinas, ya que las almendras se secan directamente sobre el suelo y están expuestas a plagas como el gusano de la naranja.

La Necesidad de Medidas de Protección para la Almendra Europea

El principio de preferencia comunitaria

Si la Unión Europea quiere proteger a sus productores agrícolas, su medio rural, la biodiversidad y la seguridad alimentaria, debe aplicar el principio fundacional de preferencia comunitaria. Esto implica la imposición de es sobre la almendra importada de países como EE.UU. y Australia para compensar la competencia desleal que enfrentan los productores de la UE. De acuerdo con los datos disponibles, la Unión Europea consume cerca de 420.000 toneladas de almendra al año, de las cuales aproximadamente 300.000 toneladas son importadas.

El impacto de la política de libre comercio

La UE ha estado firmando tratados de libre comercio con países cuyas prácticas de producción y comercialización no siempre son comparables a las de Europa, lo que pone en desventaja a los agricultores europeos. En España, por ejemplo, la población activa agrícola ha disminuido un 7,53% en el último año, un reflejo claro de las dificultades del sector. Los costes de producción han aumentado considerablemente, mientras que las ayudas públicas se han mantenido congeladas durante años. En este contexto, los agricultores no desean depender de subvenciones, sino que exigen condiciones justas para competir en el mercado global.

En resumen, la almendra europea enfrenta una grave amenaza debido a la competencia desleal de países como EE.UU. y Australia. Las diferencias en los métodos de producción, el uso de recursos y los costos son tan grandes que los agricultores europeos no pueden competir de manera justa. Si la Unión Europea no toma medidas para proteger a sus productores, se pondrá en peligro la biodiversidad, la seguridad alimentaria y el medio rural. Por lo tanto, es imperativo que las Instituciones Europeas impongan aranceles de al menos el 25% a las importaciones de almendra americana, especialmente si EE.UU. sigue imponiendo aranceles a los productos europeos.