Mollà definirá con el sector agrario, a través de mesas técnicas y abiertas a la participación, las necesidades y prioridades de la nueva PAC
Planificación, diálogo y presencia son las tres estrategias sobre las que trabaja la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica para encarar la reforma de la nueva Política Agraria Común (PAC), según ha explicado este jueves la consellera Mireia Mollà en una comparecencia a petición propia en la comisión de Agricultura de les Corts Valencianes.
Dentro de la planificación destaca el calendario puesto en marcha, que cumple con los objetivos de la "PAC a debat", fijados en el último y reciente seminario del Consell. El debate se articula en torno a dos mesas: una técnica, que se reunirá periódicamente y que comenzará el próximo 15 de marzo, y otra con la participación del sector productivo, que se constituirá el jueves 12 de marzo.
La agenda, que la consellera ha avanzado "intensa" en los próximos meses, constata la planificación de la Conselleria ante una nueva PAC que "debe recuperar la preferencia comunitaria y atender a las particularidades del campo mediterráneo", según Mollà.
Las mesas se configuran para favorecer el diálogo y contarán con el sector de la producción agraria, así como con otros agentes implicados dentro de los desafíos climáticos, medioambientales, de modernización o de fomento del tejido socio-económico del entorno rural que contemplará la PAC 2020-2027.
"El objetivo es definir con el sector, en función de sus demandas y atendiendo a sus intereses, las necesidades y prioridades que vamos a trasladar al Ministerio para que las incluya en el Plan Estratégico estatal para la futura PAC", ha argumentado Mollà, que ha destacado el papel fundamental de la Administración autonómica para dotar al documento de un contenido que responda a los desafíos de la producción agraria de la Comunitat.
La posición valenciana se elevará en el Ministerio pero también en Bruselas, donde la Conselleria ya ha regresado a la Asamblea de las Regiones Hortofrutícolas Europeas (AREFHL) y tejerá alianzas con otros territorios en defensa de una PAC que tenga en cuenta las características de la agricultura mediterránea.
"El trabajo de influencia debe comenzar por señalar algunos rasgos de la agricultura valenciana", ha señalado la consellera, quien ha destacado la prevalencia de la producción vegetal, de la que el 80% se corresponde a frutas y verduras, la atomización de las explotaciones y la amenaza fitosanitaria derivada de los acuerdos comerciales con terceros países, "con especial incidencia para nuestro sector citrícola".
"Europa debe pronunciarse sobre si queremos volver sobre las bases de la seguridad alimentaria, la calidad, la rentabilidad o no", ha subrayado en referencia a los tratados comerciales y a las herramientas de la PAC para los jóvenes agricultores.
Ante una política actual orientada al beneficio de la agricultura continental, Mollà ha afirmado que existe "un margen de mejora sobre la PAC actual".