La UE duplica las interceptaciones de mancha negra en cítricos y Sudáfrica dispara un 600% sus rechazos, según LA UNIÓ
La Unió Llauradora i Ramadera ha alertado del fuerte incremento de las interceptaciones de cítricos infectados con Phyllosticta citricarpa, el hongo causante de la mancha negra o Citrus Black Spot (CBS), una de las enfermedades más temidas para la citricultura mundial. Según denuncia la organización agraria, el sistema europeo de alertas rápidas para alimentos (RASFF) ha detectado hasta junio ocho envíos de limones y pomelos procedentes de Sudáfrica afectados por este patógeno, lo que supone un incremento del 600% respecto al mismo periodo del año pasado.
De las ocho interceptaciones registradas en mercancías sudafricanas, siete se produjeron durante el mes de junio y una en abril. A ellas se suman dos nuevos casos detectados en junio en cargamentos procedentes de Esuatini, país limítrofe con Sudáfrica, y otro más en Argentina. En total, las interceptaciones de Phyllosticta citricarpa ascienden ya a diez en lo que va de 2026, el doble que las contabilizadas hasta junio de 2025.
Para LA UNIÓ, estos datos confirman el creciente riesgo fitosanitario asociado al aumento de las importaciones de cítricos de terceros países y evidencian que el inicio de la campaña exportadora sudafricana vuelve a poner en peligro la citricultura valenciana y europea con una enfermedad que todavía permanece ausente de la producción comercial comunitaria.
Riesgo añadido para el cultivo del limón
La organización destaca además que la mayoría de las interceptaciones sudafricanas afectan a limones, un cultivo especialmente sensible que, además, ya se enfrenta en la Comunitat Valenciana a la expansión de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, circunstancia que incrementa la preocupación del sector por la acumulación de amenazas fitosanitarias.
LA UNIÓ recuerda que a finales de mayo solicitó a la Comisión Europea y al Ministerio de Agricultura un refuerzo inmediato de los controles sobre las importaciones citrícolas procedentes de Sudáfrica, tras las graves inundaciones registradas en importantes zonas productoras del país.
Según la organización, estas condiciones meteorológicas favorecen el desarrollo de enfermedades fúngicas como la mancha negra, especialmente en un país con un largo historial de interceptaciones por esta enfermedad.
Reclaman reforzar los controles en frontera
El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, asegura que "los hechos nos han vuelto a dar la razón. Cuando concurren circunstancias extraordinarias que incrementan el riesgo fitosanitario, las autoridades europeas tienen la obligación de reforzar la vigilancia y no actuar como si no hubiera pasado nada".
Peris reclama incrementar los controles fitosanitarios en frontera, aumentar las inspecciones y los muestreos específicos sobre Citrus Black Spot, aplicar de forma efectiva el principio de precaución y adoptar restricciones temporales cuando la situación lo aconseje.
La sanidad vegetal, una prioridad para el sector
LA UNIÓ insiste en que la defensa fitosanitaria constituye un pilar esencial para proteger la agricultura europea y considera incoherente exigir a los productores comunitarios los estándares fitosanitarios más estrictos mientras se flexibilizan las garantías sobre las importaciones procedentes de terceros países.
La organización recuerda que la introducción de la mancha negra en la citricultura europea tendría graves consecuencias económicas y medioambientales, al tratarse de una enfermedad de cuarentena que podría provocar importantes pérdidas de producción, reducir la competitividad del sector y favorecer el abandono de explotaciones agrícolas.