¿Son Las Apps Móviles De Datos Agrícolas Realmente Útiles Para Los Agricultores?
Desde la aparición de los teléfonos inteligentes o smartphones, una gran parte de la sociedad depende en su vida diaria de estos aparatos. Esto se debe a la existencia de miles de aplicaciones, que nos permiten realizar casi cualquier tipo de acción, como chatear con otras personas, consultar nuestro dinero en el banco, ver una película o serie o escuchar música. Las apps también se extienden al ámbito empresarial, incluida la agricultura.
Aunque a muchos puede sorprenderle el hecho de que existan apps específicas para este sector, la realidad es que no solo tiene todo el sentido del mundo, además la demanda de apps para esta actividad durante los últimos años no ha dejado de crecer. Cada vez son más los agricultores que se apoyan en las apps para obtener información crítica o llevar a cabo un seguimiento más exhaustivo de los cultivos.
Papel y beneficio de las apps móviles en la agricultura
La tecnología ha sido clave para que los múltiples llamamientos para modernizar la agricultura se hayan hecho realidad. En el caso de las apps móviles, al principio lo habitual era encontrar una app sencilla de gestión o con consejos para cuidar de diferentes cultivos, mientras que ahora la tónica general es una plataforma de monitoreo analítico de agricultura. Esta evolución no solo responde a la propia evolución de las apps, también a la adopción de tecnologías como el monitoreo satelital de campos agrícolas, los datos georreferenciados, los sensores inteligentes o el Internet de las Cosas (IoT).
Estas apps no solo facilitan el trabajo diario, por ejemplo, llevando a cabo un registro de las actividades de campo, también ofrecen orientación sobre el uso de nuevas técnicas más efectivas o aportan información relevante para llevar a cabo su trabajo, como información meteorológica.
Algunos de los beneficios de usar apps móviles en la agricultura son:
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Acceso a datos objetivos. La agricultura tradicional, ante la falta de información real, solía basarse en corazonadas y la intuición. La agricultura moderna deja atrás ese sistema poco fiable apoyándose en los datos en tiempo real que ofrecen las apps móviles sobre diferentes aspectos, como la salud de los cultivos, las condiciones del suelo o la climatología.
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Aumento de la productividad y el rendimiento. Las plagas y enfermedades son uno de los peores temores de los agricultores, pues pueden echar al traste el trabajo de toda la temporada. El monitoreo satelital de la agricultura ayuda a detectar rápidamente la más pequeña variación en la salud de los cultivos para que agricultores y técnicos de campo puedan actuar de forma proactiva.
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Reducción de los costes y aumento de la eficiencia. Es un error tratar el campo como un lugar homogéneo, ya que el resultado suele ser zonas encharcadas y otras sin suficiente humedad. Identificar las distintas zonas de productividad del campo gracias a las apps móviles ayuda a un uso razonable de los insumos, reduciendo el desperdicio y, por consiguiente, el gasto sin que la producción se vea perjudicada.
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Apoyo de expertos. Muchas apps ofrecen asesoramiento directo por parte de expertos, que pueden solventar dudas y problemas a los agricultores.
¿De qué forma se usan las apps en la agricultura?
El uso que se les da a las apps agrícolas viene determinado por las funciones de las que dispone cada una de ellas. Algunas son una solución integral para la agricultura, mientras que otras se centran en aspectos concretos de la gestión agrícola. Las apps específicas pueden tener diferentes propósitos.
Entre las apps para la agricultura es posible encontrar aplicaciones de previsión meteorológica, que ayuda a conocer cómo será el clima durante los próximos días; aplicaciones de localización mediante GPS, que ayuda a los trabajadores a moverse con precisión por el campo, especialmente en grandes explotaciones agrícolas, apps de venta en línea, que permite a agricultores y cooperativas vender directamente al consumidor sin intermediarios; o las clásicas apps para aplicar la agricultura de precisión con monitoreo satelital.
Tendencias futuras
Aunque las apps agrícolas son más completas que nunca, su desarrollo sigue avanzando en busca de la integración de nuevas tecnologías y la creación de nuevas funciones que faciliten aún más la vida de los agricultores. Una de las tendencias que ya están en desarrollo es la inclusión de tecnologías que cada vez son más frecuentes en el día a día, como la inteligencia artificial o el aprendizaje automático. Los algoritmos de IA pueden ayudar a detectar diferentes patrones relacionados con las plantas o identificar rasgos que mejoran su genética, mientras que los modelos de aprendizaje automático buscan que el propio software sea capaz de realizar estas tareas por sí solo, sin que un humano tenga que interferir o revisar la información.
La implementación con otras tecnologías, como el Internet de las Cosas, es otro objetivo futuro inmediato. De este modo, la información de la maquinaria agrícola autónoma, los sensores y otros aparatos usados en el campo estará disponible en la app de forma automática. La cadena de bloques, o Blockchain, también se espera que se incluya en apps agrícolas, pues facilita la trazabilidad y el seguimiento de todas las transacciones y movimientos, desde las semillas hasta el transporte final de los productos al supermercado.
La agricultura se enfrenta a numerosos retos, como el cambio climático o el aumento constante de la población mundial. La tecnología es uno de los mejores aliados para hacer frente a ellos, pero los agricultores no pueden limitarse a trabajar con herramientas de software cuando están en su oficina. Las apps móviles ofrecen información y permiten organizarse sin importar el lugar, de ahí que es de esperar que el mercado siga creciendo en los próximos años, al mismo tiempo que las apps evolucionan e incluyen más funciones.
Autor:
Vasyl Cherlinka es Doctor en Biociencias especializado en Edafología (ciencia del suelo), con 30 años de experiencia en este campo. Licenciado en Agroquímica, Agronomía y Edafología, el Dr. Cherlinka lleva muchos años asesorando al sector privado en este tipo de cuestiones.