Mercadona articula en cinco ejes su estrategia para reducir el desperdicio alimentario
Mercadona ha establecido una estrategia contra el desperdicio alimentario basada en cinco líneas de actuación, que abarcan desde la prevención de excedentes en las tiendas hasta la valorización de aquellos productos y residuos que ya no pueden destinarse al consumo humano.
La compañía señala que el objetivo es actuar sobre las diferentes fases del proceso para evitar que los alimentos se conviertan en desperdicio, priorizando su aprovechamiento siempre que sea posible.
Ajustar los pedidos a la demanda
La primera línea de actuación se centra en la prevención. Mercadona utiliza herramientas propias para realizar una previsión de las necesidades de cada establecimiento y adaptar el stock a la demanda.
Entre ellas se encuentra Pr-PSV (Previsión-Pedido-Servido-Vendido), una herramienta informática integrada en el sistema logístico que permite a los responsables de las distintas secciones ajustar los pedidos diarios a partir de datos históricos de ventas y previsiones.
La compañía combina este sistema con el pedido diario a proveedores y el servicio diario a las tiendas, con el objetivo de reducir almacenamientos innecesarios y ajustar continuamente la disponibilidad de los productos.
Además, Mercadona señala que su política de Siempre Precios Bajos favorece una compra ajustada a las necesidades de los hogares y que, en las secciones de productos frescos, se modifican los precios de aquellos artículos próximos a su fecha de caducidad para incentivar su venta.
Control de la conservación y manipulación
El segundo eje se centra en garantizar una correcta manipulación y conservación de los alimentos para mantener su calidad y seguridad y evitar pérdidas.
Entre las medidas aplicadas se encuentran una adecuada reposición de los lineales, la rotación de los productos según sus fechas, el mantenimiento de la cadena de frío y el uso de sistemas de transporte adaptados a las necesidades de conservación.
La empresa también forma y sensibiliza a los trabajadores de tiendas y almacenes sobre aspectos como el control de temperaturas y las fechas de caducidad.
Donaciones a más de 850 entidades sociales
La tercera línea de actuación consiste en la donación de alimentos. Mercadona señala que actualmente colabora con más de 850 entidades sociales de España y Portugal, de las cuales 80 se encuentran en Portugal.
De esta manera, los alimentos que mantienen las condiciones necesarias pueden destinarse a personas y colectivos a través de estas organizaciones.
Aprovechamiento de subproductos
El cuarto eje contempla la valorización de los subproductos que ya no pueden destinarse al consumo humano.
Estos productos se destinan, cuando resulta posible, a alimentación animal y fabricación de piensos, favoreciendo el aprovechamiento de los recursos y la economía circular.
Entre los ejemplos citados por Mercadona figuran determinadas partes del pescado o las patas de jamón, que son trasladadas a plantas especializadas donde se procesan para obtener productos como grasa y harina.
Valorización de los residuos alimentarios
Cuando ninguna de las alternativas anteriores resulta viable, Mercadona recurre a gestores autorizados para la valorización de los residuos alimentarios.
Siempre que las condiciones lo permiten, estos residuos pueden transformarse en compost para su aplicación en suelos, especialmente en el caso de frutas y verduras, o destinarse a la producción de biocombustibles y otras formas de valorización energética.
La estrategia establece así una jerarquía de actuación que prioriza la prevención y el aprovechamiento antes que la eliminación de los residuos.
Campañas de sensibilización y cocina de aprovechamiento
Además de estas cinco líneas, Mercadona participa desde 2012 en la Semana contra el Desperdicio Alimentario, organizada por AECOC dentro de la iniciativa «La alimentación no tiene desperdicio».
La compañía desarrolla durante estas campañas acciones informativas y de sensibilización mediante cartelería, megafonía y contenidos difundidos a través de su página web y redes sociales.
Mercadona también ofrece a los consumidores diferentes propuestas para dar una segunda vida a los alimentos en el hogar, como guías de cocina de aprovechamiento de sobras y recomendaciones para reutilizar productos como el queso o el pollo.
La estrategia combina de este modo actuaciones a lo largo de toda la cadena, desde la planificación de los pedidos y la gestión de los productos en tienda hasta la donación, el aprovechamiento de subproductos y la valorización de los residuos que ya no pueden tener un uso alimentario.