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La suspensión de los aranceles entre EEUU y la UE satisface al campo valenciano

La decisión de suspender, por un periodo de cuatro meses, todos los aranceles impuestos entre Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión Europea (UE) en sus disputas de los gigantes aeronáuticos Airbus y Boeing es una buena noticia para el sector agrario de la Comunitat Valenciana. Las partes inician ahora una etapa en la que deberán negociar para llegar a un acuerdo definitivo.

Los aranceles adicionales de EE.UU. son del 10 % para los productos de la industria aeronáutica y del 25 % para los productos agroalimentarios, que se aplican desde el pasado 18 de octubre de 2019. Afectan a importantes productos agroalimentarios, como los cítricos, el aceite de oliva envasado, carne de porcino, vinos tranquilos envasados (con alcohol inferior a 14º), aceitunas verdes, quesos o conservas de moluscos.

LA UNIÓ de Llauradors ha calificado en sus redes sociales la suspensión temporal de los aranceles de "buena noticia para el campo valenciano y confía en que se resuelva todo satisfactoriamente en este período de negociaciones y se pueda exportar con normalidad". 

Para la eurodiputada valenciana y portavoz socialista en la Comisión de Comercio Internacional, Inmaculada Rodríguez-Piñero, "la suspensión de los aranceles durante cuatro meses entre EEUU y la UE motivados por el conflicto entre Boeing y Airbus es una gran noticia para nuestros exportadores de naranjas, aceite, quesos o vinos, entre otros, que habían visto como el expresidente Donald Trump les había impuesto unos derechos inasumibles del 25 %”. “El acuerdo al que han llegado la nueva Administración de Joe Biden y la Comisión Europea abre una nueva etapa en las relaciones con EEUU para acabar con las guerras comerciales”, ha añadido.

En opinión de la dirigente socialista, en estos meses se intentará resolver el conflicto entre Airbus y Boeing. «Una guerra comercial que la UE había intentado evitar y a la que Trump se negó aplicando estos duros aranceles», ha señalado. “Ha sido un clamor unánime de la Delegación socialista en el Parlamento Europeo, del Gobierno de España y de los sectores afectados. No puede ser que unos productos que no han percibido ninguna ayuda pública se vieran perjudicados por unas ayudas indebidas a empresas terceras”, ha añadido Rodríguez-Piñero.

Para la eurodiputada, “esto debe servir para iniciar una reforma del modelo de sanciones de la Organización Mundial del Comercio que nos ha llevado a esta guerra comercial absurda que ha constado cientos de millones de euros a los exportadores europeos”.

Cítricos

Las importaciones estadounidenses de clementinas procedentes de España durante la campaña 2019-2020 (de octubre a marzo) cayeron por séptimo año consecutivo, tanto en términos de volumen como de valor, según los datos de la USITC (organismo estadounidense que se encarga de recoger los datos de importación de EE.UU). En esta campaña, EE.UU. importó únicamente 45 toneladas de mandarinas (ninguna de clementinas) procedentes de España frente a las 9.122 toneladas de clementinas de la campaña anterior, lo que supone una disminución del 99,5%. El aspecto clave para la expulsión de las clementinas españolas del mercado estadounidense, ha sido el arancel adicional del 25% ad valorem sobre este producto introducido por el gobierno de EE.UU. justo antes del inicio de la campaña de exportación 19/20.

De todas formas el descenso ya se viene produciendo progresivamente desde hace tiempo, relacionado con los obstáculos adicionales a los que debe hacer frente nuestra fruta para poder entrar en el mercado estadounidense en clara diferencia con lo que ocurre con la mayoría de sus competidores. En primer lugar, las clementinas españolas están gravadas con un arancel de 1,9¢/Kg1 , mientras que las procedentes de países como Australia, Canadá, Chile, Israel, Corea del Sur, Marruecos, México o Perú, están exentas al tener firmados con EE.UU. acuerdos de libre comercio. También, las empresas españolas que deseen exportar clementinas a EE.UU. deben cumplir con los requisitos recogidos en el Protocolo de exportación de clementinas a EE.UU., suscrito entre España y este último, y que se refieren, principalmente, al control de plagas y cuarentenas establecidas para esta fruta procedente de España.

Valoraciones del Gobierno de España

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha valorado la suspensión de estas medidas como "un gran paso para llegar cuanto antes a una solución definitiva en el seno de la Organización Mundial del Comercio y lograr levantar definitivamente unos aranceles que están lastrando a la industria aeronáutica y agroalimentaria española, y poder retomar las exportaciones al mercado estadounidense, clave para nuestras empresas".

En la misma línea se ha expresado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas: "Se trata de una excelente noticia para el conjunto del sector agroalimentario que se ha visto injustamente afectado por estos aranceles que nada tienen que ver con el sector". Sobre todo, en un contexto como el actual, en el que la recuperación del mercado estadounidense será fundamental para algunos productos agroalimentarios como el vino o el aceite de oliva.

Según ha señalado la responsable de Comercio "llevamos meses reclamando a los Estados Unidos que tome las medidas adecuadas para cumplir con las reglas de la OMC ya que la escalada en el conflicto comercial es algo que no ha beneficiado a ninguna de las partes".

El ministro se ha felicitado por esta decisión que supone la vuelta de Estados Unidos a un comercio basado en reglas, al multilateralismo. Ha apuntado que "un comercio internacional basado en reglas favorece intercambios equilibrados, que se traduce en más empleo y más riqueza", sobre todo, en el medio rural, donde se asienta la mayor parte de las empresas agroalimentarias.

Para Reyes Maroto, esta decisión "abre la posibilidad a que otras disputas puedan abordarse y resolverse en breve y permite ser más optimista sobre un pronto desarrollo de una agenda de colaboración en áreas de interés mutuo".

Antecedentes

En noviembre de 2020 la Comisión aprobó el Reglamento de Ejecución y la lista de productos sobre los que se aplicaron las contramedidas arancelarias a EE.UU. por importe aproximado de 4.000 millones de dólares como contramedida a las subvenciones ilegales al fabricante de aviones estadounidense Boeing.

Esta decisión se basó en la resolución de la Organización Mundial de Comercio (OMC) del 13 de octubre por la que se reconocía a la UE la potestad para ejercer sus propios derechos a retirar concesiones o imponer contramedidas a EE.UU. La propuesta de Reglamento de Ejecución establecía la intención de la Comisión Europea de suspender la aplicación del futuro Reglamento en el momento que EEUU levantara sus contramedidas.