ANICE demanda que el Real Decreto de Calidad Alimentaria evite imitaciones y usurpaciones por parte de los productos de origen vegetal
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) se encuentra actualmente trabajando en un proyecto de Real Decreto con el objetivo de introducir mejoras en materia de calidad alimentaria. Este esfuerzo busca adecuar la normativa nacional a la realidad productiva del sector agroalimentario español, garantizando el principio de transparencia e información al consumidor. En este contexto, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) ha expresado su preocupación y ha solicitado que se respete estrictamente la denominación de los productos cárnicos, evitando así imitaciones y usurpaciones desleales por parte de productos de origen vegetal.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) se encuentra actualmente trabajando en un proyecto de Real Decreto con el objetivo de introducir mejoras en materia de calidad alimentaria. Este esfuerzo busca adecuar la normativa nacional a la realidad productiva del sector agroalimentario español, garantizando el principio de transparencia e información al consumidor. En este contexto, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) ha expresado su preocupación y ha solicitado que se respete estrictamente la denominación de los productos cárnicos, evitando así imitaciones y usurpaciones desleales por parte de productos de origen vegetal.
ANICE y su Participación en la Consulta Pública
ANICE ha participado activamente en la consulta pública de actualización del futuro Real Decreto de calidad alimentaria, enviando alegaciones específicas a la Norma de Calidad de los Derivados Cárnicos. Esta consulta tiene como objetivo introducir modificaciones o mejoras técnicas en diversas Normas de Calidad de varios sectores alimentarios, permitiendo así su evolución y adaptación a las demandas de los consumidores y al marco regulatorio de la Unión Europea.
La Importancia del Sector Agroalimentario en España
España se destaca como una potencia en el sector agroalimentario tanto en el ámbito de la Unión Europea como a nivel global. Este sector no solo contribuye significativamente a la economía nacional, sino que también tiene un impacto social considerable, ayudando a fijar la población en áreas rurales y promoviendo su desarrollo económico.
En el último año, el sector cárnico español ha superado el umbral de los 33.000 millones de euros de facturación, representando el 27,3% del total de la industria alimentaria. Las exportaciones han alcanzado una cifra récord de 10.583 millones de euros, con una balanza comercial del 625%. Además, el sector da empleo a más de 113.464 trabajadores directos, lo que representa el 29,5% de la ocupación total en la industria alimentaria española, distribuidos en casi 3.500 empresas, principalmente ubicadas en zonas rurales.
Preocupaciones de ANICE
A pesar del éxito económico, el sector cárnico se enfrenta a desafíos significativos debido a la proliferación de productos veganos y vegetarianos que adoptan términos y denominaciones propios de los productos de origen animal.
Esta situación ha generado dudas sobre la legalidad de estos productos de origen vegetal, ya que no solo se presentan con nombres arraigados a la producción cárnica, sino que también emulan su apariencia, aprovechándose de su prestigio para ofrecer características y valores nutricionales muy diferentes. Esto induce a la confusión en los consumidores y afecta negativamente la imagen de los productos cárnicos y del sector en general.
Con el objetivo de salvaguardar el principio de transparencia en la normativa de calidad alimentaria, ANICE ha reclamado al MAPA un marco regulatorio claro para las denominaciones cárnicas. Han remitido alegaciones solicitando que se impida a los productos que imitan a los alimentos de origen animal apropiarse de sus denominaciones de venta, cualidades nutricionales y gastronómicas, como ya está sucediendo con productos tan emblemáticos como el jamón, el chorizo o la hamburguesa.
Declaraciones de Giuseppe Aloisio
El director general de ANICE, Giuseppe Aloisio, ha manifestado que “su regulación evitará la usurpación y la mala utilización por parte de los productos de origen vegetal de las denominaciones de venta propias de las carnes y derivados, y protegerá al consumidor, evitando confusiones en el momento de compra”. Además, Aloisio ha destacado que “en la Unión Europea existe legislación de protección al consumidor, de publicidad engañosa y de greenwashing que en nuestro país están siendo infringidas”.
Legislación Europea Relevante
En concreto, el artículo 7 del Reglamento (UE) nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, establece que la información alimentaria no inducirá a error, debiendo ser precisa para evitar confusión, no solo con manifestaciones concretas sobre características, sino también con simples manifestaciones que sugieran la presencia de un determinado alimento mediante la apariencia, la descripción o la inclusión de representaciones pictóricas.
En relación con la publicidad comparativa, este artículo obliga a los productos veganos a cumplir con una serie de condiciones en su publicidad para garantizar su legalidad y ética, protegiendo así a los consumidores de la desinformación y asegurando que la comparación entre productos sea justa y transparente.
Protección del Patrimonio Gastronómico
Aloisio también ha enfatizado que “si protegemos nuestro patrimonio regional y local mediante IGP y DOPs, deberíamos ser coherentes y proteger las denominaciones de nuestro acervo gastronómico, que también es fruto de nuestro patrimonio común, que ahora está en juego con el auge de la comercialización de productos similares”.
El proyecto de Real Decreto de calidad alimentaria en el que trabaja el MAPA representa una oportunidad crucial para garantizar la transparencia y la información al consumidor, así como para proteger la integridad y la autenticidad de los productos cárnicos en España. La intervención de ANICE en esta consulta pública subraya la importancia de llamar a cada cosa por su nombre, evitando imitaciones y usurpaciones desleales que puedan confundir a los consumidores y dañar la imagen de un sector vital para la economía y la sociedad española.