La ganadería española reduce un 53 % el consumo de antibióticos veterinarios en tres años
La reducción del uso de antibióticos y la prevención de las resistencias antimicrobianas son claves para proteger la sanidad ganadera y la salud pública. La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha insistido en la necesidad de utilizar estos medicamentos de forma responsable para preservar su eficacia y evitar la aparición de bacterias resistentes a los tratamientos.
Así se ha puesto de manifiesto durante la jornada ‘Problemática de las resistencias antimicrobianas en las explotaciones ganaderas’, inaugurada por el director general de Industria y Cadena Agroalimentaria, Ernesto Fernández, y en la que han participado veterinarios inspectores de la Conselleria, profesionales de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADS) y especialistas del sector veterinario.
Durante su intervención, Fernández ha advertido de que el uso excesivo o inadecuado de antibióticos favorece la aparición de bacterias resistentes, capaces de sobrevivir a tratamientos que anteriormente resultaban eficaces. Esta situación puede prolongar las infecciones, aumentar el riesgo de complicaciones y reducir las alternativas terapéuticas tanto para los animales como para las personas.
Prevención y buenas prácticas en las explotaciones
El director general ha destacado los avances de España en la reducción del consumo de antibióticos veterinarios. Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación citados por Fernández, el consumo de estos medicamentos en ganadería disminuyó un 53 % entre 2020 y 2023.
Para seguir avanzando, ha subrayado la importancia de prevenir las infecciones mediante medidas de bioseguridad, vacunación, bienestar animal y buenas prácticas de manejo. Estas actuaciones permiten reducir la aparición de enfermedades y, con ello, la necesidad de recurrir a tratamientos antibióticos.
Fernández ha recordado que preservar la eficacia de estos medicamentos requiere la implicación de todos los profesionales relacionados con la sanidad ganadera. Su utilización responsable resulta fundamental para proteger la salud animal y humana y garantizar que los antibióticos continúen siendo eficaces en el futuro.