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Entidades agrarias y ecologistas exigen una reconstrucción agroecológica de la huerta valenciana dos años después de la DANA

Con motivo del segundo aniversario de la DANA del 29 de octubre de 2024, más de una decena de organizaciones valencianas han presentado un manifiesto conjunto para reclamar un cambio profundo en las políticas de reconstrucción, con especial atención a la protección del territorio, la agricultura y el medio ambiente.

Bajo el lema «De la reconstrucción de hormigón a la justicia social, ambiental y agroecológica», el documento reúne a asociaciones de víctimas, colectivos vecinales, entidades sociales y organizaciones agrarias y ecologistas, entre ellas Greenpeace y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE).

Las entidades consideran que, dos años después de la catástrofe y tras nuevos episodios de lluvias torrenciales en la Comunitat Valenciana, las Administraciones siguen apostando por actuaciones centradas en infraestructuras rígidas y soluciones asistenciales, sin abordar las causas que incrementan la vulnerabilidad del territorio.

Frente a este modelo, reclaman una reconstrucción con financiación suficiente, transparencia y participación ciudadana efectiva, que incorpore criterios de adaptación climática y protección de las zonas agrícolas.

Proteger los suelos agrícolas y recuperar los cauces

Uno de los ejes centrales del manifiesto es la transformación del modelo territorial y agrario para reducir los efectos de futuros episodios extremos. Las organizaciones exigen una moratoria inmediata a nuevos desarrollos urbanísticos en zonas inundables y la congelación de licencias de obra en áreas de riesgo.

También proponen renaturalizar los cauces fluviales mediante vegetación de ribera y sistemas urbanos de drenaje sostenible, además de preservar los suelos agrícolas, que consideran esenciales para mejorar la capacidad del territorio de absorber el agua de lluvia.

La propuesta incluye una apuesta por la transición agroecológica y la soberanía alimentaria, con medidas dirigidas a favorecer suelos con cubierta vegetal, recuperar elementos naturales del paisaje agrario y reforzar el asesoramiento técnico y la formación de los productores.

Helena Cifre, coordinadora de SEAE, con sede en Catarroja, ha defendido que la reconstrucción no debe reproducir el modelo agrario intensivo. Según ha explicado, los suelos vivos y las cubiertas vegetales contribuyen a retener agua y frenar la erosión, mientras que los setos, ribazos y bosques de ribera ralentizan las riadas y proporcionan refugio a la fauna auxiliar.

La organización reclama apoyo técnico, inversión y precios justos para las familias productoras, además de incorporar el consumo local y agroecológico a las políticas de recuperación.

Diez ejes para cambiar las políticas de reconstrucción

El manifiesto recoge un decálogo de demandas dirigido a las Administraciones locales, autonómicas y estatales. Además de la protección del territorio y la transformación del modelo agrario, plantea medidas de adaptación climática, impulso de comunidades energéticas ciudadanas y abandono de los combustibles fósiles.

Las entidades también reclaman que las empresas petroleras y gasistas contribuyan a sufragar los daños y los costes de adaptación derivados del cambio climático. Francisco del Pozo, responsable de la campaña contra los combustibles fósiles de Greenpeace, ha defendido que quienes contaminan deben asumir los costes de los daños que generan.

En el ámbito social, el documento propone adaptar o trasladar fuera de las zonas de peligro infraestructuras críticas como colegios, residencias y centros sanitarios. También plantea reforzar el transporte público metropolitano, ampliar la vivienda pública y regular los alquileres para frenar la especulación.

La gobernanza es otro de los puntos destacados. Las organizaciones piden reconocer a los Comités Locals d’Emergència i Reconstrucció (CLER) e incorporarlos a mesas territoriales permanentes, junto con una gestión de emergencias basada en la transparencia, la asunción de responsabilidades y la formación ciudadana mediante simulacros periódicos.

Las víctimas piden no repetir los errores del pasado

Mariló Gradolí, presidenta de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d’octubre, ha advertido de que la reconstrucción no puede limitarse a acelerar las obras sin revisar dónde y cómo se construye. La prioridad, ha señalado, debe ser garantizar la seguridad de la población y evitar que se repitan los errores que agravaron la catástrofe.

El manifiesto plantea así un cambio de enfoque: pasar de una reconstrucción centrada en reparar infraestructuras a otra que combine seguridad, protección ambiental, recuperación agraria y justicia social.

Las entidades firmantes consideran que la recuperación de los territorios afectados debe servir para reducir su vulnerabilidad ante futuras inundaciones y reforzar la resiliencia de las comunidades rurales y urbanas.

Ver manifiesto.