La citricultura valenciana prevé recuperar un 4,1% de cosecha en 2026/27, pero seguirá un 8,7% por debajo de la media
La Comunitat Valenciana afronta la campaña citrícola 2026/2027 con una previsión de 2.611.414 toneladas, según el aforo elaborado por la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca. El volumen supone una recuperación de 102.717 toneladas respecto al balance definitivo de la campaña anterior (+4,1%), pero continúa muy alejado de los niveles productivos habituales.
De hecho, el nuevo aforo se sitúa 115.664 toneladas por debajo de la campaña 2024/2025 (-4,2%), 247.881 toneladas por debajo de la media de las cinco últimas campañas (-8,7%) y nada menos que 626.025 toneladas por debajo del promedio de la última década (-19,3%).
La fotografía que ofrece el informe de la Conselleria es, por tanto, la de una recuperación parcial después de una campaña excepcionalmente baja, pero sin que la citricultura valenciana recupere todavía sus niveles productivos de referencia. A ello se suma que continúa la reducción de la superficie destinada al cultivo de cítricos, siguiendo la tendencia observada durante los últimos años.
El aforo se ha realizado mediante la metodología estadística de «marco de áreas», basada en un muestreo aleatorio del territorio. En 2026 se han analizado 10.874 parcelas y 5.354 hectáreas, frente a las 11.028 parcelas y 5.415 hectáreas de la campaña anterior.
Las mandarinas lideran la cosecha, seguidas de las naranjas
Por grupos de cultivo, las mandarinas serán el principal cítrico valenciano en 2026/27, con una previsión de 1.105.466 toneladas, el 42,3% de la producción total.
La cifra representa un incremento del 4,6% respecto a la campaña 2025/26, con 48.259 toneladas más, pero continúa por debajo de los niveles recientes: son 48.871 toneladas menos que en 2024/25 y 94.822 toneladas menos que la media de las cinco últimas campañas.
Las naranjas dulces aportarán 1.240.906 toneladas, aproximadamente el 47,5% del total citrícola valenciano. El aforo contempla un aumento del 2,6% respecto a 2025/26, equivalente a 31.821 toneladas, aunque la producción seguirá un 9,4% por debajo de la media de las cinco campañas anteriores.
A mucha distancia se sitúa el limón, con 235.161 toneladas, un 9,4% más que en la campaña precedente, pero todavía un 12,4% inferior a la media quinquenal.
Por último, el aforo prevé 25.982 toneladas de pomelo, prácticamente las mismas que en 2025/26 (+0,1%), aunque un 30,9% por encima de la media de las cinco campañas anteriores.
Mandarinas: crecen los híbridos y las satsumas, pero cae la clementina
El comportamiento de las mandarinas será especialmente desigual según las variedades.
Las satsumas alcanzarán las 92.433 toneladas, un 8% más que en 2025/26. Las clementinas, por el contrario, sufrirán un retroceso del 7,9%, hasta las 608.108 toneladas.
Dentro de las clementinas destaca especialmente el descenso de las de media temporada, cuya producción bajará un 13,7%, hasta 394.461 toneladas. La evolución está condicionada fundamentalmente por la menor cosecha de clemenules, la variedad reina dentro de este grupo.
Las clementinas tempranas aumentarán un 3,5%, hasta 169.583 toneladas, mientras que las tardías crecerán un 12,4%, hasta 44.064 toneladas.
La otra cara de la moneda estará en el grupo de mandarinos e híbridos, cuya producción se dispara un 29,9%, hasta 404.925 toneladas. La recuperación de la clemenvilla y el incremento de superficie que entra en producción de otros híbridos explican buena parte de este avance.
En conjunto, el aumento de híbridos y satsumas permitirá compensar parcialmente el retroceso de las clementinas.
Naranjas: recuperación moderada y fuerte peso del grupo Navel
En naranjas dulces, el grupo Navel seguirá concentrando más del 80% de la producción, con una previsión de 1.005.311 toneladas, un 4% más que en la campaña anterior.
El crecimiento se concentra especialmente en las Navel tardías, que alcanzarán 475.363 toneladas, un 9,1% más. Las tempranas prácticamente se mantienen (+0,3%), mientras que las de media temporada retroceden un 4,4%.
Las naranjas blancas bajarán un 4,8%, hasta 218.651 toneladas, debido principalmente al descenso de la Valencia Late, cuya producción se reduce un 6,1%.
En contraste, las sanguinas experimentarán un importante crecimiento del 34%, hasta 16.944 toneladas, una cifra que además supera en un 50,4% la media de las cinco últimas campañas.
El limón aumenta, pero continúa lejos de su potencial
La producción de limón alcanzará 235.161 toneladas, con un incremento del 9,4% sobre las 214.991 toneladas de 2025/26.
El crecimiento será tanto en limón Fino, que llegará a 148.355 toneladas (+5,7%), como en Verna, con 86.806 toneladas (+16,4%).
Sin embargo, el dato debe contextualizarse: la producción continuará un 12,4% por debajo de la media de las cinco campañas anteriores. El aumento previsto se produce pese al descenso de la superficie cultivada y se explica por una mejora del rendimiento.
El pomelo, con 25.982 toneladas, apenas variará respecto al ejercicio anterior, aunque seguirá presentando una evolución positiva respecto a las medias históricas.
Valencia concentra casi el 60% de la cosecha
El desglose provincial vuelve a mostrar el enorme peso de Valencia, que concentrará 1.548.958 toneladas, el 59,3% del total autonómico.
La provincia incrementará su producción un 6,2% respecto a 2025/26, aunque continuará un 7,5% por debajo de la media de las cinco últimas campañas. El crecimiento se produce fundamentalmente por una mejora del rendimiento por hectárea, ya que la superficie de cultivo continúa disminuyendo.
Las naranjas dulces representan el 62,7% de la producción provincial, con 971.807 toneladas, un 3,5% más que el año anterior, pero un 8,4% menos que la media quinquenal.
Las mandarinas alcanzarán 561.198 toneladas, un 11,6% más que en 2025/26, aunque también se mantienen por debajo de la media de las cinco campañas anteriores (-6,4%).
El comportamiento varietal vuelve a ser desigual: las satsumas crecen un 8% y los mandarinos e híbridos un 38,6%, mientras las clementinas caen un 5,8%, especialmente por la menor producción de las variedades de media temporada y clemenules.
Castellón será la única provincia con menos cosecha
Castellón presenta la evolución más negativa de las tres provincias. El aforo sitúa su producción en 554.078 toneladas, un 1,6% menos que en 2025/26 y un 6,7% inferior a la media de las cinco campañas anteriores.
Las mandarinas representan el 76% de la cosecha provincial, con 421.139 toneladas, un 3,9% menos.
El descenso está provocado principalmente por la caída de las clementinas tempranas (-10,6%) y de media temporada (-11,2%). Las clementinas tardías, satsumas y mandarinos e híbridos sí registrarán aumentos.
En cambio, la naranja crecerá un 6%, hasta 131.240 toneladas, gracias principalmente al aumento de las Navel (+10,7%).
El contraste entre ambos grupos no será suficiente para compensar la pérdida de producción de mandarinas, de ahí que Castellón sea la única provincia valenciana donde el volumen global disminuirá.
Alicante recupera producción gracias al limón
Alicante alcanzará 508.378 toneladas, un 4,4% más que en 2025/26, aunque también continuará por debajo de sus referencias históricas.
El limón representa el 45,7% de la cosecha provincial, con 232.485 toneladas, un 9,8% más que el año anterior, aunque todavía un 12,5% por debajo de la media de las cinco campañas anteriores.
Las naranjas, con 137.859 toneladas, retrocederán un 5,7%, mientras las mandarinas subirán un 6%, hasta 123.129 toneladas.
Dentro de las mandarinas destaca el fuerte descenso de las clementinas de media temporada, con una caída del 44,2%, consecuencia principalmente de la menor superficie destinada a este cultivo.
Alicante también concentrará prácticamente toda la producción valenciana de limón, con alrededor del 98,9% del total autonómico, además de registrar un crecimiento de la superficie y producción de pomelo.
Conclusiones: mejora respecto a 2025/26, pero sin recuperación real de los niveles históricos
El propio informe de la Conselleria resume la situación señalando que las previsiones para 2026/27 son mejores que las de la campaña pasada, pero no alcanzan los volúmenes de producción de las medias de cinco y diez campañas.
Las causas de esta situación son diversas. Las elevadas temperaturas de mayo y junio provocaron una mayor «porgà» o caída fisiológica de frutos y problemas de cuajado. A ello se añadió una mayor presencia de determinadas plagas, los efectos de la vecería en algunas variedades y los daños acumulados de la campaña anterior.
También han tenido incidencia los episodios de pedrisco y los incendios, incluido el registrado en la zona de Vall d'Uixó, que provocaron pérdidas en las áreas afectadas.
El informe apunta además a una evolución desigual entre especies y variedades, con una tendencia hacia la búsqueda de variedades consideradas más rentables. Paralelamente, continúa el descenso de las superficies productivas de cítricos, una tendencia que se viene manteniendo durante los últimos años.
El resultado es una campaña que mejora en volumen respecto a la excepcionalmente baja 2025/26, pero que sigue lejos de la capacidad productiva histórica de la citricultura valenciana.
Balance de la campaña 2025/2026: 2,51 millones de toneladas, la cosecha más baja en 40 años
El punto de partida de la nueva campaña es un balance especialmente negativo. La producción citrícola de la Comunitat Valenciana en 2025/2026 se situó finalmente en 2.508.697 toneladas, prácticamente en línea con el primer aforo realizado en septiembre de 2025, que había previsto 2.509.950 toneladas.
Las naranjas representaron el 48,2% de la cosecha, con 1.209.085 toneladas; las mandarinas, el 42,1%, con 1.057.207 toneladas; los limones, el 8,6%, con 214.991 toneladas; y los pomelos y otros cítricos, el 1,1%, con 27.414 toneladas.
Por provincias, Valencia aportó 1.458.645 toneladas, el 58,1% del total; Castellón, 563.089 toneladas, el 22,4%; y Alicante, 486.963 toneladas, el 19,4%.
La campaña fue especialmente negativa en términos históricos. La cosecha valenciana resultó un 8% inferior a la de 2024/25, un 13,1% menor que la de hace dos campañas y un 18% inferior a la media de los cinco últimos años.
Pero el dato más significativo es que 2025/26 fue la campaña citrícola más baja de los últimos 40 años en la Comunitat Valenciana.
Una campaña marcada por la meteorología
La campaña 2025/26 estuvo condicionada desde la floración por una meteorología adversa.
Aunque la floración fue inicialmente buena y abundante, llegó retrasada debido a las lluvias y a las temperaturas frescas de marzo. Posteriormente, las temperaturas anormalmente elevadas provocaron caída de flor y problemas de cuajado.
El mes de junio, el más caluroso desde al menos 1950 según AEMET, provocó una «porgà» superior a la esperada y ralentizó el crecimiento de los frutos que permanecieron en los árboles.
Los episodios de granizo, las lluvias y los vientos registrados durante diferentes momentos de la campaña también ocasionaron daños, mientras que en el limón Verna se produjo una reducción importante del rendimiento por vecería, a la que se sumaron los efectos de las heladas y de las lluvias durante floración y cuajado.
La presión de plagas también aumentó, especialmente por la araña roja, a la que se añadió la presencia de araña asiática y, en determinadas parcelas, una mayor incidencia del cotonet de Sudáfrica.
Precios inicialmente elevados y posterior ajuste
En el ámbito comercial, la campaña comenzó con una elevada demanda en origen ante la previsión de una producción reducida y las posibles mermas provocadas por el pedrisco.
Las cotizaciones iniciales se situaron por encima de las registradas en las dos campañas precedentes y de la media de los cinco últimos años. Sin embargo, conforme aumentó la disponibilidad de producto nacional y de importaciones de terceros países, los precios fueron ajustándose a la baja.
Durante la segunda parte de la campaña, las cotizaciones mantuvieron una relativa estabilidad en las variedades de segunda temporada, aunque el limón redrojo sufrió posteriormente una mayor presión por el aumento de las entradas procedentes de terceros países.
En concreto, las importaciones de limón desde Sudáfrica aumentaron un 43,4% entre septiembre y julio respecto a la campaña 2024/25 y un 93,2% frente a 2023/24.
Menos exportaciones y más importaciones
La menor producción también tuvo su reflejo en los intercambios comerciales.
La Comunitat Valenciana cerró la campaña 2025/26 con una estimación de 2.026.255 toneladas exportadas, un 5,5% menos que en la campaña anterior.
En paralelo, las importaciones alcanzarían las 138.007 toneladas, un 26,4% más que en 2024/25.
En los diez primeros meses de campaña, entre septiembre de 2025 y junio de 2026, las exportaciones se situaron en 1.952.475 toneladas, un 6,3% menos que en el mismo periodo de la campaña anterior, mientras que el valor de los envíos alcanzó 2.486,7 millones de euros, prácticamente estable respecto a 2024/25 (-0,3%).
En definitiva, la campaña 2025/26 deja una base productiva excepcionalmente baja y la 2026/27 aporta una recuperación de apenas el 4,1%. El nuevo aforo confirma que la citricultura valenciana mejora respecto al mínimo del año anterior, pero continúa sin recuperar su potencial: 2,61 millones de toneladas frente a una media quinquenal que permitiría hablar de una producción alrededor de 2,86 millones y un promedio decenal próximo a 3,24 millones de toneladas.