Del campo griego a la mesa: el viaje de la fruta fresca europea
* Iris Montoya
Sostenibilidad, salud y alimentación van cada vez más de la mano. En este contexto, las frutas frescas cultivadas en Europa reivindican su papel como parte esencial de una dieta equilibrada. Es precisamente uno de los objetivos del programa EU Fruit Basket, cofinanciado por la Unión Europea y cuyo lema, “¡Come fresco, come europeo!”, busca acercar al consumidor las frutas producidas en el continente y poner en valor sus cualidades.
La iniciativa destaca aspectos como la tradición y la calidad de los cultivos europeos, la confianza que generan entre los consumidores, el respeto por el medio ambiente y la vinculación de estos alimentos con la cultura y la gastronomía. Porque comer fruta fresca no solo permite incorporar diferentes nutrientes a la alimentación diaria, sino que también puede convertirse en una forma sencilla de disfrutar de los productos de temporada.
En España, las Guías Alimentarias Basadas en los Alimentos recomiendan consumir al menos cinco raciones de frutas y verduras al día: tres de verduras y dos de fruta. Una recomendación que pone de manifiesto la importancia de estos alimentos dentro de una dieta equilibrada.
El melocotón como protagonista en Grecia
Entre las frutas protagonistas de la campaña se encuentran el kiwi, el caqui, las nectarinas y el melocotón. Este último ha sido uno de los grandes protagonistas de la última fase de EU Fruit Basket desarrollada a inicios de septiembre en Salónica, la segunda ciudad más importante de Grecia, donde un grupo de prescriptores gastronómicos procedentes de España y Alemania ha podido conocer de cerca el recorrido de esta fruta, desde el campo hasta la mesa.
Para descubrirlo, el viaje hizo parada en Velvento, una localidad situada a unas dos horas de Salónica y vinculada históricamente al cultivo de frutas. En sus campos, el melocotón ocupa un lugar destacado, acompañado por otros cultivos como las manzanas o los paraguayos.
El melocotón es una de las frutas más apreciadas por su aroma, sabor y versatilidad. Durante la visita fue posible conocer de cerca cómo se desarrolla su cultivo y cómo, una vez recolectado, el producto llega hasta la cooperativa, donde pasa por diferentes controles destinados a garantizar su seguridad alimentaria y calidad antes de continuar su recorrido hacia los mercados. Una cadena que permite que estas frutas lleguen tanto a los consumidores locales como a otros países europeos, entre ellos España y Alemania.
De los campos griegos a la mesa
La visita permitió comprobar también que el papel de la fruta fresca dentro de una alimentación equilibrada va más allá de su consumo al natural. Su versatilidad permite incorporarla a todo tipo de elaboraciones, tanto dulces como saladas, y convertirla en un ingrediente más de la gastronomía.
Durante la última parte del programa en Grecia, el melocotón y otras frutas y verduras europeas estuvieron presentes en diferentes platos degustados por los profesionales de la comunicación y la gastronomía que participaron en la experiencia. Entre las elaboraciones se encontraban una ensalada de melocotón, tomates cherry, pepino, queso feta y rúcula; una hamburguesa de cangrejo azul con habanero de mascarpone y aceite de kiwi; unos medallones de cerdo con melocotones caramelizados y, como propuesta dulce, un yogur griego con vainilla y melocotones macerados en miel y limón.
Propuestas que demuestran las posibilidades gastronómicas de unas frutas que pueden formar parte de recetas muy diferentes y que permiten jugar con sabores, texturas y contrastes.
Una dieta también sostenible
Hablar de alimentación saludable implica hablar también de sostenibilidad. En este sentido, el consumo diario de fruta fresca puede contribuir a una alimentación equilibrada. Además, la estacionalidad, el origen y la diversidad son factores que se deben considerar al tomar decisiones alimentarias más sostenibles.
La cesta de la compra europea ofrece una amplia variedad de alimentos, pero iniciativas como esta buscan recordar el valor de aquellos productos frescos que forman parte de la alimentación cotidiana. Porque detrás de cada fruta hay también un territorio, una forma de cultivar y una tradición gastronómica que merece ser conocida y puesta en valor.
Para más información: https://eufruitbasket.eu/