Los hogares españoles reducen un 2,8% el consumo de frutas y hortalizas frescas hasta junio
El consumo de frutas y hortalizas frescas en los hogares españoles, incluyendo las patatas, alcanzó los 3.254 millones de kilos durante el primer semestre de 2026, lo que supone un descenso del 2,8% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se situó en 3.347 millones de kilos.
Los datos proceden del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, procesados por FEPEX, y vuelven a poner de manifiesto la tendencia descendente de la demanda doméstica de productos hortofrutícolas.
En términos económicos, sin embargo, la evolución fue más estable. El gasto de los hogares alcanzó los 7.662 millones de euros, apenas un 0,4% menos que los 7.691 millones registrados entre enero y junio de 2025.
La fruta concentra la mayor caída
La fruta fresca concentró el mayor volumen de consumo, con 1.741 millones de kilos, un 3,3% menos que en el primer semestre de 2025, cuando se alcanzaron 1.801 millones.
El gasto destinado a fruta fresca también se redujo, aunque en menor proporción, un 1,8%, hasta los 4.246 millones de euros, frente a los 4.322 millones del año anterior. El precio medio se situó en 2,44 euros por kilo, un 1,6% superior.
Entre las principales frutas de la cesta de los hogares destacan varios descensos significativos. El consumo de naranjas cayó un 8,6%, hasta 315 millones de kilos, mientras que el de manzanas retrocedió un 8,9%, hasta 186 millones. Las fresas bajaron un 9,1%, hasta 97 millones de kilos, y las mandarinas un 7,4%, hasta 129 millones.
También descendió la demanda de limones (-6,8%), peras (-4,2%) y plátanos (-4%).
La evolución fue, sin embargo, positiva para otras frutas. El consumo de albaricoque aumentó un 23,3%, hasta superar los 20 millones de kilos, mientras que el de cereza creció un 18,8%, hasta 36,5 millones. La uva registró un incremento del 14,1%, hasta 37,6 millones de kilos, y la ciruela avanzó un 10,3%.
También aumentó el consumo doméstico de sandía, un 9,7%, hasta 136 millones de kilos, y de melocotón, un 9,6%.
Las hortalizas pierden volumen pero aumentan su valor
El consumo de hortalizas frescas se situó en 1.110 millones de kilos durante los seis primeros meses del año, un 2,6% menos que los 1.140 millones de kilos del primer semestre de 2025.
En este caso, el descenso del volumen convivió con un incremento del gasto. Los hogares destinaron 2.946 millones de euros a la compra de hortalizas frescas, un 2,9% más que un año antes.
El precio medio alcanzó los 2,65 euros por kilo, un 5,7% superior.
El tomate, principal hortaliza de la cesta doméstica, registró una caída del consumo del 1,7%, hasta 247 millones de kilos. También disminuyó la demanda de cebolla (-2,3%), lechuga, escarola y endibia (-3,7%) y judías verdes (-5%).
El mayor descenso correspondió a las coles, con un 8,9% menos. El pimiento fue la excepción entre los principales productos, con un ligero incremento del 0,6%.
La patata también reduce su demanda
Por lo que respecta a la patata fresca, los hogares españoles consumieron 403 millones de kilos en el primer semestre, un 1% menos que en el mismo periodo de 2025.
El gasto evolucionó a la baja con mayor intensidad, al reducirse un 7,2%, hasta 470 millones de euros.
FEPEX reclama reforzar la promoción
Los datos del primer semestre de 2026 contrastan con el ligero repunte registrado durante 2025, cuando el consumo doméstico de frutas y hortalizas creció un 1% respecto a 2024 y alcanzó los 6.952 millones de kilos.
Para FEPEX, ese incremento registrado el pasado año constituye una excepción dentro de una tendencia descendente del consumo de frutas y hortalizas en los hogares españoles durante los últimos años.
La organización considera necesario impulsar medidas que favorezcan una mayor presencia de estos productos en la alimentación, mediante el refuerzo de las campañas de promoción y de la educación alimentaria, además de poner en valor su contribución a una dieta equilibrada.
La evolución del primer semestre vuelve así a situar el consumo de frutas y hortalizas como uno de los principales retos para el sector, especialmente ante la necesidad de recuperar la demanda entre los consumidores y consolidar estos productos como elementos básicos de la alimentación.