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LA UNIÓ reclama reactivar la investigación aplicada para responder con rapidez a nuevas plagas agrarias

La Unió Llauradora ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la recuperación de una línea específica de financiación destinada a proyectos de investigación aplicada que permitan actuar con rapidez ante la aparición de nuevas plagas, enfermedades y organismos nocivos que amenazan a la agricultura española.

La organización agraria ha trasladado esta propuesta al ministro Luis Planas mediante una carta en la que recuerda que desde 2017 no se convocan programas específicos de estas características, pese al aumento de los riesgos fitosanitarios asociados a la intensificación de los intercambios comerciales, la circulación internacional de mercancías y material vegetal y los efectos derivados del cambio climático.

Según señala LA UNIÓ, la agricultura necesita disponer nuevamente de una herramienta ágil capaz de movilizar de forma inmediata a la comunidad científica cuando surjan nuevas amenazas para los cultivos. En este sentido, destaca la utilidad que tuvieron los proyectos E-RTA (Emergentes Retos Agrarios), impulsados para coordinar la investigación frente a problemas como Xylella fastidiosa, el vector del Huanglongbing (HLB) o la polilla del tomate (Tuta absoluta).

Aquellas iniciativas permitieron coordinar el trabajo de centros de referencia como IVIA, IRTA, IFAPA, ICIA, IMIDA, diferentes institutos del CSIC y universidades, favoreciendo el intercambio de información y el desarrollo de soluciones prácticas en plazos reducidos.

La organización advierte de que la agricultura valenciana y española se enfrenta actualmente a una creciente presión fitosanitaria debido a la expansión o llegada de organismos nocivos como Xylella fastidiosa, Scirtothrips aurantii, Delottococcus aberiae, Aleurocanthus spiniferus, Toumeyella parvicornis o Trioza erytreae, además de nuevas enfermedades emergentes.

Asimismo, muestra su preocupación por la reciente detección del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos, un caso que, a su juicio, pone de manifiesto la necesidad de disponer de mecanismos de respuesta rápida para minimizar los impactos sobre la producción agraria.

LA UNIÓ subraya además que la reducción progresiva de materias activas autorizadas para la protección fitosanitaria obliga a acelerar la investigación en control biológico, sistemas de detección precoz, herramientas de monitorización y métodos de gestión integrada de plagas compatibles con los objetivos de sostenibilidad marcados por la Unión Europea.

La organización recuerda también que diversos estudios científicos sitúan a España entre las principales puertas de entrada de nuevas plagas y enfermedades en Europa, una circunstancia que refuerza la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia, investigación y respuesta temprana.

Por ello, plantea la creación de una convocatoria específica inspirada en los antiguos proyectos E-RTA, dotada con financiación suficiente y diferenciada de los programas generales de investigación. Esta línea permitiría financiar proyectos de respuesta rápida, reforzar la colaboración entre centros públicos de investigación agraria de distintas comunidades autónomas e impulsar nuevas herramientas de prevención y control adaptadas a las necesidades del sector.

La propuesta incluye además una apuesta decidida por la transferencia tecnológica y la divulgación de resultados mediante ensayos demostrativos, redes de vigilancia, sistemas de alerta temprana, jornadas técnicas y acciones formativas dirigidas a agricultores, cooperativas y técnicos.

Para LA UNIÓ, invertir de forma anticipada en investigación aplicada constituye una de las medidas más eficaces para proteger la producción agraria, reducir los costes futuros de erradicación y control de plagas, mejorar la competitividad de las explotaciones y reforzar la seguridad alimentaria.

Por todo ello, insta al Ministerio de Agricultura a recuperar este instrumento estratégico y a dotarlo presupuestariamente en los próximos ejercicios para que España disponga de una herramienta eficaz frente a los crecientes desafíos fitosanitarios.