La banda ancha rural alcanza al 88,7% de las viviendas tras crecer un 384% en una década
La cobertura de banda ancha fija de alta velocidad en el medio rural ha experimentado una notable expansión en la última década. A mediados de 2016, solo el 18,3% de las viviendas situadas fuera de las ciudades tenía acceso a estas redes, frente al 88,7% registrado nueve años después, según los últimos datos del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
Estas cifras suponen un incremento del 384% en la cobertura rural, según destaca Adamo, operador especializado en llevar conexiones de alta velocidad a pueblos y municipios de menor tamaño. La expansión de estas infraestructuras ha reducido también la distancia respecto al conjunto del país en el acceso a Internet de al menos 100 megabits por segundo (Mbps).
La brecha digital entre el campo y las ciudades se reduce
El 96,4% de las viviendas españolas dispone actualmente de una conexión de al menos 100 Mbps, frente al 88,7% de los hogares rurales. La diferencia se sitúa así por debajo de los ocho puntos porcentuales, cuando en 2016 rondaba los 52 puntos.
Hace una década, la cobertura de esta velocidad superaba ligeramente el 70% en el conjunto de España, mientras que en las zonas rurales apenas llegaba al 18,3%. La evolución refleja el avance de las infraestructuras de telecomunicaciones en territorios que históricamente han contado con menos alternativas de conexión.
La mejora de la conectividad resulta especialmente relevante para el medio rural, donde el acceso a Internet de alta velocidad facilita el desarrollo de actividades económicas, la prestación de servicios y la comunicación con las administraciones. En el sector agrario, además, las infraestructuras digitales son un elemento importante para avanzar en la digitalización de las explotaciones y el uso de tecnologías vinculadas a la agricultura de precisión.
Adamo llega a 2.400 municipios con su red de fibra
Adamo destaca su papel en este proceso de expansión de la banda ancha rural. La compañía afirma que su red alcanza actualmente a 3,2 millones de hogares conectados, situados principalmente en aldeas, pueblos y ciudades pequeñas y medianas de 2.400 municipios de 14 comunidades autónomas peninsulares.
La empresa cuenta con 77.000 kilómetros de fibra óptica desplegados, una infraestructura con la que está presente en cerca de uno de cada tres municipios españoles, según sus datos.
Aunque también opera en grandes núcleos urbanos, la compañía mantiene el medio rural como uno de sus principales ámbitos de actuación, bajo el lema «Somos de pueblos». Adamo señala que fue pionera en el despliegue de fibra en distintas localidades y destaca su presencia física en poblaciones de menos de 20.000 habitantes.
El avance de la conectividad rural ha reducido considerablemente la brecha digital respecto a las ciudades, aunque los datos de cobertura muestran que todavía existe una diferencia entre ambos ámbitos.