Los genes del tomate se comunican entre sí para resistir la sequía y mejorar la calidad del fruto
Un estudio del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València (UV), junto con el Núcleo Milenio Phytolearning (Chile), ha descifrado cómo los genes del tomate (Solanum lycopersicum) se comunican entre sí para coordinar procesos esenciales como la maduración del fruto y la respuesta a la sequía. Este hallazgo, publicado en la revista Plant Communications, abre nuevas vías para desarrollar cultivos más resilientes y sostenibles en un contexto de cambio climático.