El Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos reúne en Valencia a 400 profesionales y llama a reforzar la visibilidad del sector
El VI Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos ha cerrado en Valencia su sexta edición con 400 inscritos, casi un centenar más de los inicialmente previstos, y el compromiso de reforzar la visibilidad de una profesión clave para afrontar los retos alimentarios, tecnológicos y ambientales del futuro. Durante tres jornadas, más de 70 expertos han participado en un programa de 12 sesiones temáticas celebrado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
La presidenta de la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos (ANIA), María Cruz Díaz Álvarez, aprovechó el acto de clausura para reivindicar el papel de estos profesionales y reclamar un mayor reconocimiento social. «Nuestra profesión tiene como finalidad trabajar para que otros coman», señaló, antes de emplazar a los asistentes a mantener activo el trabajo iniciado durante el encuentro.
«No debemos dar por clausurado este congreso, que queda abierto. Hemos marcado las líneas que hay que seguir y ahora empieza el trabajo de los próximos cuatro años, que pasa por diseñar la nueva era de los sistemas vivos», afirmó.
Díaz Álvarez insistió especialmente en la necesidad de ganar visibilidad: «Tenemos que luchar por la visibilidad de la profesión, una profesión de 360 grados que abarca infinidad de áreas. Si la gente no sabe quiénes somos, si no nos conocen, estamos perdidos».
En el transcurso de la clausura, la presidenta de ANIA entregó el Premio a la Excelencia a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural (ETSIAMN) de la Universitat Politècnica de València.
La inteligencia artificial, el agua y la sanidad vegetal, entre los grandes debates
El congreso, organizado por ANIA a través del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL), ha abordado cómo debe evolucionar la ingeniería agronómica ante los profundos cambios tecnológicos, ambientales, económicos y sociales que están transformando el sector. Uno de los objetivos ha sido anticipar las competencias y conocimientos que necesitarán tanto las nuevas generaciones como los profesionales que ya ejercen.
Las 12 sesiones temáticas han analizado cuestiones como la aplicación de la inteligencia artificial, la transformación digital, la gestión del agua, la ingeniería de proyectos, las bioenergías, la sanidad vegetal, las infraestructuras verdes, los sistemas biológicos y las nuevas bioindustrias.
El programa se ha completado con debates, presentaciones de proyectos, encuentros profesionales y espacios de networking que han reunido a ingenieros, investigadores, empresas e instituciones.
El encuentro ha servido también para comenzar a definir una hoja de ruta que permita identificar nuevas áreas de actividad y reforzar la presencia de la ingeniería agronómica en los principales debates tecnológicos, económicos y sociales.
La organización ha agradecido el respaldo del Ministerio de Agricultura, la Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana, el IVIA, la Diputació de València, CaixaBank, Cajamar, Pi AG Sciencies, Caja Ingenieros, Generalitat de Catalunya, Fundación Mutualidad de la Ingeniería, Grupo Tragsa, Govern de les Illes Balears, Junta de Extremadura, Interporc, Howden, Seipasa, Hispatec, John Deere, Yara, Global Omnium, CentreVerd, 10t Project Management, Dalmau Natura, Hermisan y Global Gestión Energía-Ingeniería ESS.