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El jamón ibérico ecológico y los platos para compartir marcan tendencia en San Valentín

Acertar al reservar mesa el 14 de febrero se ha convertido, para muchas parejas, en un todo un desafío. En esta fecha tan señalada en muchos calendarios la restauración opta por propuestas diseñadas específicamente para la ocasión. Es el caso de Montes de Galicia, el restaurante mejor valorado de Madrid y galardonado recientemente en los Premios LITO a la excelencia, que este San Valentín apuesta por redefinir las cenas con un menú exclusivo y de edición limitada, concebido únicamente para esa jornada y centrado en el producto, el tiempo compartido y una experiencia gastronómica de alta calidad.

Ubicado en la calle Azcona, en el barrio de Salamanca, el restaurante afronta esta jornada con una carta especial que solo estará disponible durante San Valentín. La propuesta se articula como una “experiencia gastronómica especial”, en palabras del propio chef, con un precio único por persona y un menú pensado al detalle. Sin embargo, ¿cuáles son los platos perfectos para esta cita?
 

El menú perfecto para San Valentín
 

El menú arranca con una selección de primeros platos pensados para compartir, una fórmula que el restaurante considera especialmente adecuada para una velada de carácter íntimo. Entre ellos figuran los buñuelos de bacalao con alioli de ajo asado, el pulpo a la gallega con aceite de oliva virgen extra, el tataki de ternera marinada con encurtidos artesanales y aguacate, la ventresca de atún rojo de almadraba salvaje en carpaccio o las croquetas de cecina y queso San Simón, servidas individualmente.
 

Sin embargo, uno de los elementos centrales de esta primera parte del menú es la tabla de jamón 100% ibérico de bellota ecológico de BEHER, fruto de una colaboración puntual con la firma salmantina. Durante el servicio, un cortador profesional realizará el corte a cuchillo en la propia sala, elaborando las presentaciones con formas de corazón, un gesto simbólico que refuerza el carácter de la celebración. Se trata de un jamón procedente de cerdos 100% ibéricos criados en libertad y alimentados de manera natural, bajo estándares de producción ecológica certificada, con una curación lenta en Guijuelo que da como resultado una textura sedosa y un perfil aromático limpio y persistente.
 

“San Valentín es una noche muy especial para nosotros y queríamos que el menú tuviera un hilo conductor claro: el disfrute compartido y el respeto máximo por el producto. El jamón ibérico ecológico de bellota es un ejemplo de ese trabajo bien hecho desde el origen, y el corte en sala aporta un componente casi ceremonial que encaja muy bien con la fecha”, explica Daniel Espasandín, chef y responsable de Montes de Galicia.
 

Como segundos platos, los comensales podrán elegir entre una amplia variedad de propuestas que combinan pescado, carne y elaboraciones de larga cocción. Entre las opciones figuran el tartar de atún rojo con mayonesa de sriracha, kimchi y merengues de tomate; la famosa lasaña de merluza de Burela en salsa marinera con almejas (uno de los platos más demandados del restaurante); el rodaballo con salsa romesco; la lubina salvaje a la pimienta de Sichuan con salsa de vino tinto; el bacalao en costra de mayonesa con ajo asado, espinacas, piñones y pasas; o el rape a la bilbaína al horno con patatas.
 

La parte cárnica incluye, entre otros, costillas de ternera lechal blanca glaseadas a baja temperatura, paletilla de cabrito asada lentamente, carrilleras de ternera lacadas en su jugo con puré de batata, pluma ibérica ecológica con tomate especiado, caviar de berenjena y queso de cabra, hamburguesa de wagyu, solomillo de vaca con mousse de foie y salsa de cerezas o lomo bajo de black angus con más de 40 días de maduración.
 

La clave: el postre y el vino
 

El apartado de postres mantiene una línea clásica, con micuit de chocolate con suzette de naranja y tarta de queso gallego con confitura casera de mango, acompañados de una copa de cava por persona. El menú incluye además bebidas ilimitadas de refrescos, cerveza y agua, así como la opción de un maridaje especial con vinos seleccionados: el vino tinto y albariño de la casa.
 

Entre ellos destaca La Oficina de Julián Sardina, un Ribera del Duero elaborado a partir de viñas viejas de entre 60 y 80 años, con crianza de 17 meses en barrica francesa, elegido expresamente para esta fecha por su perfil equilibrado y su capacidad para acompañar una comida larga y variada.
 

“Más allá de los platos concretos, buscamos que la gente viva una experiencia completa que combine tradición y vanguardia y que se lleve un recuerdo inolvidable disfrutando de la cocina gallega con un toque de modernidad en un ambiente mágico. San Valentín hay que disfrutarlo con calma junto a tu pareja”, concluye Espasandín. Con este planteamiento, Montes de Galicia afronta una de las citas más señaladas del calendario gastronómico con una propuesta cerrada y centrada en el producto, pensada para quienes buscan celebrar el 14 de febrero alrededor de la mesa.