Pasar al contenido principal

El comercio minorista valenciano supera los 35.300 millones de euros y afronta 2026-2027 con más ventas, pero bajo presión

El comercio minorista de la Comunitat Valenciana podría haber superado por primera vez los 35.300 millones de euros de cifra de negocio en 2025, según el informe ‘IDC-CV Perspectivas 2026-2027’, elaborado por la Oficina PATECO. El dato supondría un nuevo máximo histórico y consolida al comercio como uno de los principales pilares de la economía valenciana.

El informe constata, sin embargo, que detrás del crecimiento de las ventas se está produciendo una profunda transformación del tejido comercial. El sector vende más y emplea a más trabajadores asalariados, pero lo hace con menos empresas, menos autónomos y una mayor concentración de la actividad.

La alimentación gana peso

Uno de los elementos destacados por el estudio es el creciente peso de las actividades vinculadas a la alimentación dentro del comercio minorista valenciano. En los últimos cinco años, la alimentación ha incrementado en 2,4 puntos porcentuales su participación en la cifra de negocio.

El informe relaciona esta evolución con el ciclo inflacionista, que ha obligado a los hogares a dedicar una mayor parte de su presupuesto a la cesta básica y ha reforzado un comportamiento de compra más orientado al precio, la utilidad y la conveniencia. El turismo también está actuando como soporte adicional de la demanda.

Más rentabilidad y productividad

El crecimiento del comercio minorista valenciano no se limita a la facturación. El estudio apunta también a una mejora de los márgenes operativos y de la productividad.

El Excedente Bruto de Explotación (EBE) aumentó un 10,3% en 2023 y un 11,7% en 2024, mientras que la productividad por ocupado creció un 10,4% y un 6,8%, respectivamente. En 2024 alcanzó los 35.333 euros por ocupado remunerado.

El informe interpreta estos resultados como una mejora de la eficiencia económica del sector y de su capacidad para generar recursos destinados a inversión, modernización y adaptación competitiva.

Menos comercios y más concentración

Esta evolución positiva convive con una reducción del número de empresas y establecimientos. En la Comunitat Valenciana, el número de empresas comerciales minoristas ha descendido un 3,8% desde 2023, de 43.068 a 41.419.

También se han perdido 1.285 locales, al pasar de 55.731 a 54.446, aunque la afiliación a la Seguridad Social ha aumentado un 1,4% durante el mismo periodo.

El fenómeno refleja un desacoplamiento entre empresas, locales y empleo: cada vez existen menos puntos de venta, pero los establecimientos que permanecen concentran más actividad y empleo.

A escala nacional, el informe señala que el comercio minorista ha pasado de 583.796 establecimientos en 2015 a 494.302 diez años después, un descenso del 15,3%. Además, el 68% de los cierres corresponde a autónomos sin empleados.

El precio de los locales amenaza al pequeño comercio

Uno de los principales riesgos identificados para el comercio de proximidad es el coste de los locales.

Las rentas comerciales han aumentado entre un 25% y un 35% en los últimos cinco años, mientras una cuarta parte de los autónomos del comercio asegura destinar ya entre el 25% y el 50% de sus ingresos netos al alquiler.

El informe advierte de que esta presión está provocando una sustitución progresiva del pequeño comercio independiente por franquicias, establecimientos de restauración y operadores con mayor capacidad económica.

En los municipios con mayor dinamismo, el comercio afronta así una expulsión por el precio de los locales, mientras que en las zonas menos pobladas el problema es el contrario: la falta de demanda provoca el cierre de establecimientos y la reconversión de los bajos comerciales en viviendas, garajes o almacenes.

Un crecimiento más moderado para 2026 y 2027

El escenario previsto para 2026-2027 sigue siendo de crecimiento, aunque más moderado que en los años anteriores.

El informe señala que el consumidor mantiene su capacidad de compra, pero muestra una mayor prudencia y sensibilidad al precio. Al mismo tiempo, los costes de energía, alimentación, transporte, suministros, alquileres, salarios y financiación pueden limitar la capacidad de las empresas para convertir el aumento de las ventas en mayor rentabilidad.

La evolución de las ventas durante los primeros meses de 2026 mantiene, no obstante, un comportamiento positivo. En marzo, el comercio minorista valenciano registró un crecimiento interanual del 5,4% a precios constantes, por encima de la media española del 4,1%.

La población y el turismo sostendrán la demanda

El crecimiento demográfico será otro de los factores favorables para el comercio valenciano. Las proyecciones del INE apuntan a un incremento de población del 19% hasta 2039, el mayor junto con Baleares, y a una incorporación neta de entre 260.000 y 300.000 personas entre 2026 y 2030.

El turismo constituye igualmente un importante motor de consumo. Sin embargo, el informe advierte de que el crecimiento del gasto turístico está comenzando a moderarse, por lo que el sector deberá afrontar el próximo bienio en un escenario menos expansivo y con una mayor exposición a factores externos.

En definitiva, el comercio minorista valenciano afronta 2026 y 2027 desde una posición de fortaleza en facturación y productividad, pero sometido a una transformación estructural que está reduciendo el número de empresas y establecimientos y aumentando la concentración de la actividad.