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El proyecto de Revacuno llega desde Portell de Morella con la excelencia gastronómica de la vaca vetusta

En el pueblo de Portell de Morella, en la comarca de Els Ports, nace una historia marcada por el respeto, la tradición y el tiempo. Es la historia de Revacuno, el proyecto del ganadero Jaime Sorolla, que ha elevado la cría de vacas vetustas a una experiencia gourmet única en Europa.

 

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Tras décadas de vínculo con la tierra, Sorolla presenta su propuesta más ambiciosa: carne de vaca vetusta, madurada de forma lenta, procedente de animales criados en libertad y con más de 10 años de vida, alcanzando incluso los 23 años.

El escenario elegido para la presentación fue el Hotel Albades de Benicàssim, un oasis de tranquilidad y lujo solo para adultos, donde el director y anfitrión Albert Barra acompañó a Sorolla en la puesta en escena de un menú que fascinó a críticos, restauradores y medios.

La propuesta se articuló bajo un lema tan evocador como real: "El sabor del tiempo. Un sueño comestible."

El menú sirvió como recorrido sensorial por los cortes más preciados de Revacuno:

  • 🥩 Carpaccio de solomillo: madurado entre 70 y 90 días, cortado fino, con aceite neutro y sal. Proviene de vacas de hasta 17 años, de las que se obtienen apenas 4 kilos de solomillo por canal.
  • 🥩 Steak tartar de vaca vetusta: elaborado con el mismo solomillo madurado, cortado a cuchillo para mantener textura y alma.
  • 🍔 Hamburguesa gourmet: carne de aguja y cabeza de lomo (99,9 % carne, 0,1 % sal), madurada 75 días. Cada vaca da lugar a una hamburguesa distinta, fiel reflejo de su naturaleza.
  • 🍽️ Entrantes frescos: ajo blanco de coco con carpaccio de gamba y tomate con ventresca, como guiño al Mediterráneo.
  • 🍚 Arroz de chuletón de vaca vetusta: cocinado con lomo bajo madurado entre 120 y 140 días, grasa derretida de la propia vaca e infusionado con especias como comino, pimentón y azafrán.
  • 🥩 Chuletón de lomo alto: 17 años de edad, maduración de hasta 140 días. Grasa infiltrada de color amarillo cobre, cocinado a la brasa con técnica ancestral: cubierto de sal gruesa que se retira antes de servir.
  • 🍰 Tarta de queso para cerrar la velada con un dulce equilibrio.
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El lujo de lo irrepetible

“Esto no es carne común”, afirmó Sorolla durante su intervención. “Es tiempo, respeto y memoria. Cada chuletón, cada bocado, es una pieza única que no se repetirá jamás. Aquí no se fabrica volumen, se cultiva la excelencia”.

En palabras del propio director del hotel, Albert Barra, “La carne vetusta de Revacuno no es solo producto, es relato, es fuego lento, es alma. Y eso el comensal lo nota”.

Más información: www.revacuno.com