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Así es Almadía, la taberna con la que Luis Gómez recupera la cocina tradicional

El cocinero Luis Gómez Hernández, al frente de La Tòfona,  acaba de abrir Almadía Taberna Selecta, su segundo proyecto en Valencia. El nuevo  establecimiento ocupa el número 7 de la calle Barcas, en pleno centro de la ciudad, en el espacio que durante décadas albergó la mítica Cervecería Barcas 7, uno de los  establecimientos más reconocibles de la hostelería valenciana. 

Con esta apertura, Gómez y su socio recuperan un local ligado a la memoria  gastronómica de la ciudad y le devuelven una función que forma parte de su historia: ser  una barra de referencia para comer bien en el corazón de Valencia. 

De la alta cocina a una cocina reconocible y sin artificios 

Luis Gómez empezó a trabajar en cocina mientras estudiaba y se formó posteriormente  en alta cocina junto a Alejandro del Toro, en un restaurante con estrella Michelin. Una  etapa que marcó su manera de entender el producto y la técnica. 

Muy joven asumió la dirección de cocina de Brosquil, donde consolidó un estilo propio  basado en dos pilares que continúan definiendo su trabajo: el arroz y el producto. 

Con La Tòfona, situada en la calle Conde de Altea, 9, Gómez apostó por un restaurante  en una zona donde resultaba difícil destacar. Su propuesta de cocina valenciana  actualizada, sin adornos innecesarios y centrada en la materia prima, ha convertido el  restaurante en una dirección habitual para el público local. 

Arroces como el de mero y gambas, las cocochas en all i pebre, los carabineros con ajos  y huevo frito, la molleja a l’ast o el tocino de cielo son algunos de los platos que definen  esta cocina basada en el producto y el oficio.

Una taberna de toda la vida 

Almadía forma parte de un grupo creciente. Es una taberna de toda la vida, de cocina  asequible, centrada en las recetas auténticas del tapeo, el producto de proveedor  directos y los guisos lentos, sin técnicas de vanguardia.  

La carta funciona a base de tapas y raciones para que cada cliente coma a su medida:  incluye elaboraciones como gildas, salmonetes, bacalao, oreja crujiente, caracoles a la  madrileña, montadito de pringá o torrija, entre otras propuestas. 

El local se distribuye en dos ambientes: una planta baja con barra y pensada para el  tapeo y el trato directo, y un comedor en la planta superior con paredes de ladrillo visto  y un salón privado. Abre de martes a viernes desde las 8:30 horas, con desayunos y  almuerzos, y mantiene el servicio hasta las 23:30 horas. Los sábados abre de 12:00 a  00:00 horas. 

Recuperar un espacio de la memoria gastronómica de Valencia 

La elección de Barcas 7 no es casual. El establecimiento forma parte de la memoria  gastronómica del centro de Valencia y durante mucho tiempo fue punto de encuentro  de distintas generaciones de valencianos. 

Con Almadía, Luis Gómez y su socio buscan mantener vivo ese legado, y la vez, devolver  al centro histórico un recetario tradicional que ha ido desapareciendo frente a la oferta  pensada para el turismo.