Las organizaciones agrarias agradecen la visita de ayer del ministro pero le piden más apoyo para los productores
La primera visita oficial ayer del ministro de Agricultura, Luis Planas, a la tierra que lo vio nacer no ha dejado indiferente prácticamente a nadie. La grave crisis por la que atraviesa esta campaña citrícola con una primera parte desastrosa era suficiente motivo para desplazarse a València y reunirse con el president de la Generalitat y una representación del sector citrícola de la Comunitat Valenciana.
Las organizaciones agrarias han valorado su presencia y el hecho de que reconozca que la campaña hasta el momento sea un desastre, pero esperaban más.