El calor ahoga la viña
* Patricio Simó.
Las noches suelen ser bastante tranquilas y silenciosas, pero esta pasada madrugada los perros de Gabriel no han parado de ladrar. Suelen hacerlo cuando bajan los guarros. Tiene en el almacén cuatro o cinco bretones, unos perros muy avisadores.Los jabalíes hociquean todo cuanto encuentran a su alrededor en busca de alimento, y eso alerta a los perros, que como buenos guardianes, avisan de la presencia de intrusos en la casa.