Un estudio del IAS-CSIC destaca su elevada eficacia para retener sedimentos y escorrentía y las plantea como alternativa a los cultivos de cobertura
Las barreras vegetales pueden convertirse en una herramienta especialmente eficaz para reducir la erosión en zonas agrícolas áridas y semiáridas, donde la escasez de agua dificulta en ocasiones la utilización de otras prácticas de manejo, como los cultivos de cobertura.