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La próxima campaña de riego en la cuenca del Júcar se afronta con buenas perspectivas y sin previsión de restricciones

La próxima campaña de riego en la demarcación hidrográfica del Júcar se afronta con buenas perspectivas y, con la situación actual de los recursos hídricos, no se prevén restricciones para los regantes. Así lo ha trasladado la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) durante las reuniones ordinarias de otoño de las distintas secciones de la Comisión de Desembalse, celebradas en Valencia durante las últimas dos semanas.

Los encuentros han reunido a representantes de los principales usuarios de los embalses para analizar la situación de los diferentes sistemas de explotación y comenzar a planificar la próxima campaña de riego. La CHJ señala que las precipitaciones del pasado año hidrológico han permitido mantener las reservas en buenos niveles para esta época, mientras que los meses de otoño e invierno se presentan ahora como un periodo clave para almacenar agua de cara a la próxima primavera.

La situación de sequía y escasez se mantiene en niveles de normalidad en gran parte de la demarcación. La principal excepción es el sistema de la Marina Baixa, que continúa con indicadores de alerta por escasez. Por ello, la Confederación mantendrá el seguimiento de los recursos disponibles y de los indicadores contemplados en el Plan Especial de Sequía, que prevé medidas como reforzar el control de los recursos y fomentar un uso eficiente del agua en función de su evolución.

1.480 hectómetros cúbicos almacenados

El balance del año hidrológico 2025-2026 presentado por la CHJ refleja unas reservas de 1.480 hectómetros cúbicos de agua en los embalses, por encima del 52 % de su capacidad y de la media histórica para esta época del año.

Si se tienen en cuenta los resguardos estacionales establecidos para estas fechas, el volumen almacenado alcanza el 74 % de la capacidad permitida. Estos datos ofrecen una situación de partida favorable para afrontar la próxima campaña de riego, aunque la evolución de las precipitaciones durante los próximos meses será determinante para la disponibilidad de recursos en primavera.

Las precipitaciones acumuladas durante el pasado año hidrológico se situaron ligeramente por encima de los valores habituales. La media de la demarcación alcanzó los 460 milímetros, frente a los 443 milímetros del promedio de los últimos 36 años. Estas aportaciones permitieron cerrar el ejercicio con alrededor de 90 hectómetros cúbicos más de agua almacenada en los embalses.

Situaciones diferentes según los sistemas de explotación

La distribución de las lluvias fue desigual en el conjunto de la demarcación, una circunstancia que también se refleja en las reservas de los distintos sistemas de explotación.

El sistema Júcar presenta actualmente la situación más favorable. En cambio, otros sistemas, como los del Turia, el Mijares y el Palancia, registran reservas ligeramente inferiores a las del año anterior, debido principalmente a las menores precipitaciones acumuladas en sus respectivas cabeceras.

La CHJ continuará evaluando la evolución de los recursos hídricos para ajustar la gestión a las necesidades de los usuarios y al cumplimiento de los caudales ecológicos. Las reuniones de la Comisión de Desembalse sirven para formular propuestas sobre el régimen de gestión de embalses y acuíferos, compatibilizando las necesidades ambientales con la atención de las demandas vinculadas a los derechos concesionales.

Con las reservas actuales y la situación de sequía y escasez mayoritariamente normalizada, los regantes de la demarcación del Júcar afrontan la próxima campaña con perspectivas favorables y sin restricciones previstas por el momento, a la espera de cómo evolucionen las aportaciones durante el otoño y el invierno.