Los galardonados de los Premios COIAL 2026 son Olallo Villoldo, el IVIA y el sector vitivinícola valenciano y balear
El Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL) ha hecho públicos los galardonados de los Premios COIAL 2026, que reunirán el próximo 22 de octubre, en el Hotel SH Valencia Palace, a los principales representantes de entidades, empresas e instituciones científicas y tecnológicas de los sectores en los que ejerce la ingeniería agronómica.
Los premios se organizan en cuatro categorías, Referente Profesional, Innovación, Compromiso y Talento. Su espíritu es reconocer a las personas, entidades e iniciativas que, desde los ámbitos en los que actúa la ingeniería agronómica —la alimentación, la agricultura y su industria auxiliar, el agua, la energía, el medio ambiente y el paisaje, la biotecnología, la digitalización, la ingeniería y la consultoría—, contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas y a crear valor en el territorio. Los premiados de este año lo demuestran de tres maneras: un ingeniero que creó un equipo y, con él, la mayor ingeniería de la Comunitat Valenciana; un programa que se adelanta a una amenaza para los cítricos; y un sector que forma parte de la identidad mediterránea.
Premio Referente Profesional: Olallo Villoldo
En 1997, cuando el despacho que Olallo Villoldo había abierto al terminar la carrera era ya una ingeniería de una veintena de personas, tomó una decisión poco frecuente en aquel momento: convertirlo en empresa e incorporar al accionariado a sus primeros directivos. Ese gesto es el que mejor explica por qué recibe el Premio COIAL 2026 al Referente Profesional. Ingeniero agrónomo por la UPV, promoción de 1987, empezó a ejercer, según recuerda la candidatura, “en la mesa camilla de su casa”. Hoy preside Grupotec, un equipo de más de 750 personas con sede en València y proyectos en cuatro continentes.
La candidatura recoge la frase con la que él mismo suele referir aquel giro: la ingeniería “no iba de hacer integrales dobles, sino de personas”. Es decir, que los clientes son la razón de ser de una empresa de servicios y que el principal activo de una ingeniería son los profesionales que la forman. Prefirió repartir la responsabilidad, confiar y dejar que otros crecieran, y construyó un equipo, no solo una empresa. A ello suma una notable capacidad de anticipación: entró en la fotovoltaica cuando era un sector lleno de incógnitas, la internacionalización que emprendió previa a la crisis del 2008 le permitió evitar el colapso del sector que pasó del todo a la nada en meses. Posteriormente ha ido incorporando la gestión del agua, las bioenergías, la ingeniería medioambiental o los centros de datos. Por Grupotec han pasado muchos ingenieros que hoy ocupan puestos de dirección o han emprendido su propio camino, de modo que este reconocimiento también lo es por haber sido una auténtica escuela y plataforma para muchos.
Premio Innovación: Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA)
El IVIA recibe el Premio COIAL 2026 a la Innovación por un programa de control biológico preventivo frente al huanglongbing (HLB), la enfermedad que ha arrasado la citricultura de Florida, ha causado pérdidas masivas en Brasil y carece de cura. Su insecto transmisor, el psílido Diaphorina citri, está en la Unión Europea desde 2023, cuando se detectó en Chipre, y el pasado septiembre apareció en la isla griega de Rodas. En la Comunitat Valenciana, donde los cítricos son, además de economía y empleo, paisaje, historia e identidad, la amenaza alcanza proporciones bíblicas.
La innovación está en el cambio de lógica: en lugar de combatir la plaga cuando ya causa daños, se prepara la defensa antes de que llegue, para que la respuesta no tenga que desplegarse, sino que ya esté. Y está también en la escala: la unidad de intervención deja de ser la parcela y pasa a ser el territorio. Su Unidad de Entomología ha concebido y dirigido en Chipre el primer programa de control biológico de este vector en Europa, basado en Tamarixia radiata, una avispa parasitoide de dos milímetros que, debidamente gestionada, se extiende y mantiene en el territorio. Donde en 2024 había campos con todos los brotes infestados, en 2026 la mayoría presenta brotaciones sin colonias activas del insecto, sin necesidad de nuevas liberaciones. La Comunitat Valenciana cuenta así, antes de que el vector llegue, con un escudo biológico ya probado a escala de territorio, un protocolo que funciona y un equipo que lo ha puesto en práctica. Si la amenaza se presenta, la respuesta no tendrá que improvisarse. El programa demuestra que la ingeniería agronómica es capaz de diseñar y gestionar sistemas vivos al servicio de un territorio.
Premio Compromiso: sector vitivinícola de la Comunitat Valenciana y de las Illes Balears
El Premio COIAL al Compromiso distingue a quien ha demostrado un compromiso relevante con los sistemas productivos y territoriales, el uso responsable de los recursos, la viabilidad de su actividad y el desarrollo del territorio. Este año, el colegio ha querido premiar una candidatura colectiva, la del sector vitivinícola de la Comunitat Valenciana y de las Illes Balears, porque pocas trayectorias del ámbito agronómico reúnen esos méritos de forma tan completa y durante tanto tiempo. El galardón reconoce de forma conjunta a sus DO e IGP: Alicante, Utiel-Requena, Valencia, Cava y Castelló en la Comunitat Valenciana; Binissalem, Pla i Llevant y las IGP Illes Balears, Mallorca, Serra de Tramuntana-Costa Nord, Illa de Menorca, Eivissa y Formentera. Porque, para los ingenieros agrónomos, detrás de una botella de vino hay agricultura, ingeniería, conocimiento, paisaje, empleo y cultura.
El premio, que llega en uno de los momentos más difíciles que ha vivido el sector por la bajada del consumo, reconoce lo que el sector ha construido a lo largo de generaciones y su empeño en preservarlo cuando los resultados no acompañan. Por eso el premio es también una declaración de apoyo de los ingenieros agrónomos a quienes cultivan, elaboran y sostienen esta actividad, y de confianza en su futuro: mantener vivo el viñedo es mantener vivos el paisaje, la cultura y la economía de nuestros pueblos.
Premios a los mejores trabajos fin de máster
En la modalidad de proyecto, el premio al mejor TFM ha recaído en Projecte d’una formatgeria al terme municipal de Felanitx, de Jaume Miquel Nadal (Universitat de les Illes Balears), que define una quesería para transformar la leche de la propia explotación ganadera: un ejemplo de cómo la ingeniería permite que una explotación no solo produzca, sino que transforme y genere más valor con sus productos. En la modalidad de trabajo profesional, el galardón ha correspondido a Análisis de costes mediante sistema ABC y optimización de la rentabilidad por calibres en una explotación familiar de cerezas del Alto Vinalopó, de Adelino Font Lorca (Universidad Miguel Hernández de Elche), que calcula con datos de una campaña real el margen de cada calibre de cereza y qué parte de la producción no cubre su coste. Su mensaje es que una explotación familiar también es una empresa, y que la ingeniería ayuda al agricultor a conocer mejor su negocio y a tomar mejores decisiones. Dos trabajos complementarios: crear valor y gestionar mejor el valor creado.