Pablo G. Monera, CEO de Fibtray®: “Queremos reducir hasta un 96 % el plástico de las bandejas alimentarias”
Texto: Jose Sanchis
Fibtray® es una empresa valenciana que desarrolla una tecnología patentada para fabricar bandejas de fibra destinadas al envasado alimentario. Su propuesta busca reducir el uso de plástico en aplicaciones que exigen barrera, estanqueidad y conservación. Hablamos en Agronews Comunitat Valenciana con su CEO y cofundador, Pablo G. Monera, sobre el origen del proyecto, su industrialización y los próximos pasos tras recibir un reconocimiento en los premios FTALK.
P.- ¿Qué es Fibtray® y cómo nace el proyecto?
R.- Fibtray® nace para resolver un problema muy concreto: cómo reducir el plástico de las bandejas alimentarias sin perder las prestaciones que necesita quien envasa carne, pescado, ensaladas o platos preparados. A partir de una tecnología patentada surgida en AINIA, constituimos la empresa en 2023 para llevar esa solución al mercado. Fabricamos bandejas a partir de fibra de papel con el material barrera necesario para determinadas aplicaciones; según el formato, podemos reducir hasta un 96 % el contenido de plástico frente a una bandeja convencional. La clave es que la sostenibilidad funcione también en una línea industrial real.
P.- Tu trayectoria ha estado muy ligada a la industria. ¿Qué te llevó a emprender en el sector del envase?
R.- Soy ingeniero industrial y he trabajado durante años en desarrollo de producto, operaciones y proyectos internacionales. Esa experiencia me enseñó que una buena idea no basta: hay que convertirla en un proceso repetible, competitivo y capaz de producir millones de unidades. Cuando conocí esta tecnología vi precisamente esa oportunidad. Me atrajo la posibilidad de construir una compañía que resolviera un problema ambiental importante con una solución pensada desde el principio para su fabricación a escala.
P.- ¿Cómo se fabrica la bandeja y qué prestaciones puede ofrecer?
R.- Partimos de una lámina plana de fibra. Mediante un diseño específico de troquelado, hendido y conformado, obtenemos una bandeja tridimensional con un borde continuo de sellado, un elemento esencial de nuestra tecnología. Para aplicaciones que requieren atmósfera modificada o envasado skin incorporamos el material barrera necesario y ajustamos el conjunto al producto y al proceso de envasado. Nuestro objetivo es ofrecer una alternativa con mucho menos plástico que responda a exigencias industriales como el sellado, la estanqueidad y la conservación.
P.- Si un fabricante o un inversor compara varias alternativas, ¿cuál es el diferencial de Fibtray®?
R.- Nuestro diferencial está en combinar diseño de producto y diseño de proceso. Hay distintas soluciones basadas en fibra, pero para sustituir volúmenes relevantes de plástico también hay que fabricar con velocidad, calidad constante y un coste asumible. Nuestra tecnología patentada permite trabajar desde una lámina plana y obtener un borde de sellado continuo. Hemos probado la solución en distintas tecnologías de envasado y seguimos desarrollándola con socios industriales. Queremos que la transición hacia materiales con menos plástico sea viable tanto en la línea de producción como en la cuenta de resultados.
P.- ¿Qué le dirías a una empresa alimentaria que todavía no ha empezado a probar alternativas?
R.- Que empiece a ensayar cuanto antes. Cambiar un envase implica validar la línea, el sellado, la vida útil, la presentación del producto y el comportamiento en distribución. Son decisiones que necesitan pruebas y tiempo. Nosotros colaboramos con los fabricantes y envasadores para evaluar cada aplicación con su propio producto y comprobar qué ajustes requiere. La evolución normativa y las demandas del mercado están acelerando el cambio, y conviene llegar a él con datos obtenidos en la propia planta.
P.- ¿Para qué productos y formatos estáis desarrollando soluciones?
R.- Empezamos por bandejas para alimentos frescos y platos preparados, con especial atención a aplicaciones de atmósfera modificada y skin. También trabajamos en otros formatos y en desarrollos para productos listos para consumir o calentar. Algunas aplicaciones para microondas, horno o airfryer están en fase de desarrollo y deberán validarse según los materiales y condiciones de uso. Por eso hablamos de Fibtray® como una plataforma tecnológica: el diseño puede adaptarse a distintas geometrías, barreras y necesidades de conservación.
P.- ¿Cómo pensáis escalar Fibtray® fuera de España?
R.- Nuestro modelo se basa en colaborar con fabricantes industriales y licenciar la tecnología para que pueda producirse cerca de los mercados y de los clientes finales. No queremos limitar el crecimiento a una sola planta. Estamos avanzando con socios para industrializar el proceso, aumentar la capacidad y demostrar su competitividad a gran escala. Si conseguimos que la tecnología pueda implantarse de forma fiable en diferentes mercados, el impacto será mucho mayor.
P.- ¿Qué supone para vosotros el reconocimiento recibido en FTALK?
R.- Es una alegría para todo el equipo y una señal de que la industria busca soluciones capaces de combinar menor impacto ambiental con rendimiento técnico y viabilidad económica. Agradecemos a FTALK y KM ZERO la visibilidad, y al grupo TAP Food la entrega del reconocimiento. Para nosotros llega en un momento especialmente relevante, cuando estamos trabajando para pasar de la validación técnica a una implantación industrial más amplia.
P.- ¿Cuáles son los siguientes pasos de la compañía?
R.- El siguiente gran hito es la industrialización. Hasta ahora hemos trabajado adaptando equipos existentes; ahora queremos desarrollar, junto con nuestros socios, una solución de producción diseñada específicamente para Fibtray® que permita mejorar capacidad, velocidad y coste. En paralelo, preparamos la siguiente etapa de financiación y avanzamos en acuerdos comerciales e internacionales. También queremos ampliar los materiales que puede utilizar la tecnología: nuevas fibras y soluciones barrera que respondan a las necesidades de cada alimento. Nuestro objetivo es que Fibtray® ayude a reducir el plástico del envase alimentario a escala industrial.