LA UNIÓ pide a la Generalitat un plan extraordinario de 35 millones para compensar el aumento de los costes agrarios en la Comunitat Valenciana
El impacto de la crisis geopolítica en Oriente Medio comienza a trasladarse con fuerza a las explotaciones agrarias valencianas. El encarecimiento del gasóleo agrícola, los fertilizantes, los piensos y otros insumos básicos está incrementando los costes de producción en un momento en el que la rentabilidad de buena parte de las explotaciones continúa muy ajustada.
Ante esta situación, La Unió Llauradora i Ramadera ha solicitado a la Conselleria de Agricultura la aprobación urgente de un Plan Valenciano de Medidas Extraordinarias dotado con, al menos, 35 millones de euros para amortiguar el impacto económico que soportan agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana.
La organización agraria considera que la Administración autonómica debe responder con la misma rapidez que ya lo han hecho otros territorios. Como ejemplo, recuerda que el Gobierno de La Rioja ha aprobado un Plan de Acción para el periodo 2026-2027, dotado con 10,7 millones de euros, mientras que el Govern de las Illes Balears ha movilizado 13,5 millones para compensar el incremento del coste del gasóleo agrícola, los fertilizantes y los piensos, además de impulsar inversiones en el sector primario y campañas de promoción del producto local. Otras comunidades autónomas también estudian medidas de apoyo.
Sin embargo, la Comunitat Valenciana, una de las principales regiones agrícolas españolas tanto por el valor de su producción como por su capacidad exportadora y la diversidad de sus cultivos, todavía no ha anunciado un paquete extraordinario de ayudas para hacer frente a esta nueva escalada de costes.
Para LA UNIÓ, la dimensión del sector agrario valenciano justifica la puesta en marcha de un plan específico con una dotación inicial de 35 millones de euros, una cifra que considera proporcional al peso económico de la agricultura y la ganadería valencianas y coherente con el esfuerzo presupuestario realizado por otras autonomías.
Entre las medidas propuestas destaca la creación de ayudas directas destinadas a agricultores y ganaderos profesionales y a las explotaciones prioritarias, compensaciones específicas por el incremento del coste del gasóleo agrícola, los fertilizantes y los piensos, la exención temporal de determinadas tasas agrarias autonómicas, medidas fiscales dentro del ámbito competencial de la Generalitat, campañas de promoción del consumo de productos valencianos y un procedimiento simplificado para tramitar las ayudas utilizando la información ya disponible en los registros administrativos.
El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris, subraya que la organización "no pide ningún trato de favor", sino que reclama que los agricultores y ganaderos valencianos "reciban el mismo respaldo institucional que ya están obteniendo los profesionales del campo en otras comunidades autónomas".
Asimismo, advierte de que la rapidez en la respuesta será determinante para evitar el cierre de explotaciones. "Si otras administraciones autonómicas han reaccionado ante una situación excepcional, la Generalitat también debe hacerlo antes de que el deterioro económico de muchas explotaciones resulte irreversible", afirma.
Desde la organización agraria alertan de que el incremento continuado de los costes de producción está erosionando la rentabilidad de numerosas explotaciones, especialmente las profesionales y de carácter familiar, lo que pone en riesgo no solo su continuidad, sino también la capacidad productiva del sector agrario valenciano.
Por ello, LA UNIÓ insiste en la necesidad de que la Conselleria de Agricultura active con urgencia un plan extraordinario que permita sostener la actividad de las explotaciones y mantener la competitividad de un sector estratégico para la economía y el abastecimiento alimentario de la Comunitat Valenciana.