Pasar al contenido principal

La Generalitat denuncia que el veto del Ministerio al tratamiento aéreo contra la piricularia agrava la crisis del arroz valenciano

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha criticado la decisión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de denegar por segunda vez la autorización excepcional para aplicar por vía aérea un fungicida a base de Protioconazol 5 % + Azufre 62,5 % contra la piricularia (Pyricularia oryzae) en los arrozales de la Comunitat Valenciana.

Barrachina considera que la resolución supone «un nuevo golpe» para uno de los cultivos más representativos y estratégicos de la agricultura valenciana y ha cuestionado que el Ministerio haya rechazado una petición que, según la Conselleria, está respaldada por criterios técnicos y científicos.

El conseller ha señalado que la autorización excepcional resulta especialmente necesaria en aquellas parcelas donde el tratamiento con maquinaria terrestre presenta dificultades por la saturación de agua del suelo, que puede provocar que los equipos queden atascados y dificultar la aplicación de los tratamientos en el momento adecuado.

"Mientras la enfermedad avanza y los agricultores acumulan pérdidas, el Gobierno vuelve a cerrar la puerta a una solución excepcional prevista precisamente para situaciones como esta", ha denunciado Barrachina, quien considera que la decisión demuestra una «falta de compromiso" con el sector arrocero valenciano.

Resistencias a los fungicidas

La solicitud de la Generalitat se fundamentaba en la aparición y extensión de resistencias de Pyricularia oryzae a los principales fungicidas autorizados. Según la Conselleria, esta problemática ha sido confirmada mediante análisis realizados por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) desde 2023 y se ha agravado durante las campañas de 2024 y 2025.

La evolución de la enfermedad habría provocado pérdidas tanto de producción como de calidad del grano, afectando a distintas superficies arroceras de la Comunitat Valenciana.

La situación resulta especialmente preocupante en variedades tradicionales amparadas por la Denominación de Origen Arroz de Valencia, entre ellas Bomba, Albufera y J. Sendra. La Generalitat advierte de que el problema no solo compromete la rentabilidad de los productores, sino también la continuidad de un modelo agrícola estrechamente vinculado a la conservación del Parque Natural de l'Albufera.

La Comunitat Valenciana cuenta con más de 15.000 hectáreas dedicadas al cultivo del arroz y, según ha destacado Barrachina, acumula décadas de experiencia en gestión integrada de plagas y en el uso responsable de productos fitosanitarios.

Una autorización limitada y bajo control

La Conselleria defiende que la autorización solicitada contemplaba un uso excepcional y estrictamente controlado del producto, limitado temporalmente y con un máximo de dos aplicaciones en fases concretas del cultivo y antes de la formación del grano comercializable.

La petición se habría planteado dentro del procedimiento establecido por la normativa europea para este tipo de autorizaciones excepcionales y con el respaldo de los ensayos realizados.

Barrachina ha criticado que el Ministerio "decida desde los despachos" sin atender, a su juicio, las necesidades planteadas desde el territorio y por los propios agricultores.

La Conselleria de Agricultura estudia ahora las acciones administrativas que puedan corresponder frente a la resolución ministerial y asegura que continuará reclamando medidas para proteger al sector arrocero valenciano.

"La Generalitat no va a resignarse mientras nuestros agricultores siguen perdiendo producción y competitividad", ha afirmado Barrachina, quien ha asegurado que el Consell seguirá defendiendo al sector del arroz por las vías legales y técnicas disponibles, al considerar que detrás de cada hectárea de arroz hay "empleo, patrimonio, paisaje y futuro para la Albufera y para toda la Comunitat Valenciana".