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ASAJA Alicante reclama un Plan Nacional para frenar la expansión de la Clorosis Nervial Amarilla en los cítricos

ASAJA Alicante ha reclamado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la puesta en marcha inmediata de un Plan Nacional de Actuación contra la Clorosis Nervial Amarilla de los cítricos (CYVCV) ante el riesgo que supone la expansión de esta enfermedad para la citricultura española.

La organización agraria, que cuenta con el respaldo de la Cátedra de Eficiencia Hídrica y Agricultura Sostenible, de las principales comunidades de regantes de la cuenca mediterránea, de colegios profesionales de ingeniería agrícola y de empresas especializadas en tecnología agraria, considera imprescindible que el Gobierno asuma la coordinación de las actuaciones para evitar que cada comunidad autónoma aplique criterios diferentes frente a una misma amenaza fitosanitaria.

“No podemos tener una estrategia diferente en cada territorio para combatir la misma enfermedad. El Ministerio tiene que liderar y coordinar la respuesta para poner solución”, ha señalado el presidente de ASAJA Alicante, José Vicente Andreu.

Controlar el material vegetal, clave para frenar la expansión

ASAJA Alicante sitúa entre las principales prioridades el refuerzo de la vigilancia en las zonas productoras y, especialmente, el control del material vegetal utilizado en nuevas plantaciones. La organización advierte del riesgo que representan las plantas asintomáticas y reclama mayores controles en los viveros para garantizar que el material que llega a las explotaciones presenta las máximas garantías sanitarias.

En este sentido, considera necesario intensificar las prospecciones, mejorar los sistemas de detección y establecer protocolos homogéneos de actuación que permitan identificar rápidamente los focos y evitar su propagación a otras zonas productoras.

“La prevención tiene que empezar antes de que el virus llegue a las explotaciones. El control estricto del material vegetal es la clave para evitar que la plaga se vuelva incontrolable”, ha indicado Andreu.

Compensaciones para los agricultores afectados

La organización agraria también reclama que la lucha contra el CYVCV no recaiga económicamente sobre los productores. La obligación de arrancar árboles o plantaciones afectadas puede representar un grave perjuicio económico para los agricultores, tanto por los costes directos de eliminación como por la pérdida de producción durante los años necesarios para recuperar la capacidad productiva.

Por ello, ASAJA Alicante exige al Gobierno que establezca un marco estatal de compensaciones homogéneo y suficiente, que contemple los costes de arranque y destrucción, pero también los gastos de replantación y la pérdida de renta derivada del periodo improductivo.

“Si el agricultor arranca por obligación para proteger a toda la citricultura, no puede quedarse solo con la factura”, ha reivindicado el presidente de ASAJA Alicante.

Unificar criterios y compartir información epidemiológica

ASAJA Alicante considera igualmente urgente convocar el Comité Fitosanitario Nacional para establecer criterios técnicos comunes y garantizar una coordinación efectiva entre las distintas administraciones.

La organización considera fundamental que la información epidemiológica circule de forma rápida entre las comunidades autónomas, de manera que la detección de nuevos focos permita activar inmediatamente las medidas de vigilancia y contención necesarias.

Para ASAJA Alicante, una respuesta fragmentada reduciría la eficacia de las actuaciones y aumentaría el riesgo de propagación de la enfermedad entre las principales zonas citrícolas españolas.

Una amenaza para el futuro de la citricultura

La organización agraria advierte de que la expansión del CYVCV supone una amenaza para la viabilidad de un cultivo estratégico para la Comunitat Valenciana y para el conjunto del sector citrícola español.

ASAJA Alicante considera que todavía existe margen para contener la enfermedad, pero insiste en que es necesario actuar con rapidez y bajo una estrategia común. Por ello, reclama al Ministerio de Agricultura que lidere de inmediato un plan nacional que combine vigilancia, control del material vegetal, coordinación entre administraciones, medidas de erradicación y apoyo económico a los agricultores afectados.

“Estamos a tiempo de actuar, pero no podemos esperar a que la enfermedad esté extendida para tomar decisiones. Necesitamos una estrategia nacional, coordinada y con recursos suficientes”, concluye Andreu.