El endurecimiento de la normativa de aguas obliga a la industria agroalimentaria a reforzar sus sistemas de control
La evolución del marco normativo europeo en materia de calidad del agua ha introducido nuevas exigencias técnicas y operativas para la industria alimentaria. La Directiva (UE) 2020/2184 sobre aguas destinadas al consumo humano y el Reglamento (UE) 2020/749 relativo a límites máximos de residuos de cloratos en alimentos están elevando el nivel de control sobre el agua utilizada en los procesos productivos.