Detenidos cuatro hombres por robar 3.360 metros de cobre en parques eólicos de Els Ports y causar daños de 420.000 euros
La Guardia Civil ha detenido en Reus (Tarragona) a cuatro hombres, de entre 32 y 41 años, como presuntos integrantes de un grupo criminal dedicado al robo de cable de cobre en parques eólicos de la comarca de Els Ports. Los hechos, cometidos entre junio y septiembre, provocaron daños valorados en cerca de 420.000 euros.
A tres de los detenidos se les atribuyen ocho delitos de robo con fuerza, mientras que al cuarto se le imputa un presunto delito de receptación por su relación con la gestión del material sustraído.
La investigación fue desarrollada por el Equipo ROCA de la Guardia Civil de Vinaròs en el marco del Plan nacional contra el robo de cobre, destinado a prevenir tanto las sustracciones como la comercialización ilícita de este metal.
Las pesquisas comenzaron tras la denuncia de representantes de una empresa del sector energético, que alertaron de varios robos de cableado de cobre en aerogeneradores situados en los términos municipales de Todolella y Vilafranca, en Castellón.
Según la investigación, los presuntos autores accedían a las turbinas tras forzar las puertas y sustraían el cableado de las instalaciones. La repetición de los hechos y las similitudes detectadas permitieron relacionar los distintos episodios e identificar a sus presuntos responsables.
En total, se sustrajeron 3.360 metros de cable de cobre, cuya extracción ocasionó importantes daños en las instalaciones afectadas. Durante las pesquisas, los agentes localizaron en diferentes puntos de la provincia restos de cableado y fundas abandonadas entre la vegetación, además de otros indicios relevantes para esclarecer los robos.
El cobre sustraído acabó en una empresa de residuos
Las gestiones policiales permitieron seguir la pista del material hasta una empresa de gestión de residuos ubicada en Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), donde presuntamente se habría introducido el cobre en el circuito comercial.
Con la colaboración de los Mossos d'Esquadra, los investigadores comprobaron que las operaciones de venta del material no contaban con la documentación correspondiente a nombre de los implicados.
Por estos hechos, al responsable de la empresa se le atribuye un presunto delito de receptación, al considerar los investigadores que habría recibido el material sustraído sin registrar debidamente las operaciones.
La actuación se enmarca en los esfuerzos de las fuerzas de seguridad para combatir el robo de cobre, una actividad delictiva que, además del valor del material sustraído, puede ocasionar importantes daños económicos y afectar al funcionamiento de infraestructuras energéticas.