Pasar al contenido principal

LA UNIÓ alerta de precios de hasta 0,25 euros/kg para uvas destinadas a cava y reclama responsabilidad a las bodegas

La Unió Llauradora denuncia las primeras propuestas de compra de uva blanca destinada a la elaboración de cava para la próxima vendimia, con precios que, según las cotizaciones que están circulando en el sector, se sitúan muy por debajo de los costes de producción de referencia.

La organización agraria, junto al resto del sector productor, considera inadmisible que, mientras se reivindican la sostenibilidad, la calidad, el futuro y el prestigio del sector vitivinícola vinculado a la DO CAVA, se planteen precios que pueden comprometer gravemente la rentabilidad de las explotaciones.

Entre las primeras cotizaciones que se están comentando figuran 0,30 euros/kg en Jaume Serra (Grupo García Carrión), alrededor de 0,25 euros/kg en Celler Can Pagès y unos 0,30 euros/kg en Vins Font.

LA UNIÓ advierte de que estos precios, si se confirman, podrían situarse prácticamente en la mitad del coste de producción de referencia y supondrían trasladar nuevamente al viticultor las tensiones económicas y comerciales del sector.

A esta situación se suma la preocupación por determinadas fórmulas comerciales que podrían maquillar el precio realmente percibido por el productor. Según la información que maneja el sector, en algunos casos aproximadamente el 70% de la uva se pagaría al precio anunciado, mientras que el 30% restante podría llegar a abonarse a solo 0,12 euros/kg.

Para LA UNIÓ, el precio que debe tenerse en cuenta es el que realmente acaba percibiendo el viticultor por el conjunto de la uva entregada. Por ello, rechaza que se anuncie públicamente una determinada cotización y que posteriormente, mediante porcentajes, limitaciones de kilos u otras fórmulas comerciales, el precio medio efectivo resulte sustancialmente inferior.

«No habrá sostenibilidad sin rentabilidad»

La organización considera que esta vendimia puede marcar un punto de inflexión para el sector. Durante años se ha pedido a los viticultores profesionalización, calidad, sostenibilidad, inversiones, adaptación al cambio climático y compromiso con el territorio.

Sin embargo, todo ello resulta incompatible con pagar la uva por debajo de sus costes de producción, señala LA UNIÓ.

El sector productor defiende que no puede existir sostenibilidad ambiental sin sostenibilidad económica y que el prestigio de los vinos y cavas tampoco puede construirse a costa de quienes cultivan las viñas.

Por ello, LA UNIÓ reclama a las bodegas y grandes compradores que todavía están a tiempo de rectificar y alinearse con el territorio y los agricultores para defender un modelo justo para todos.

La organización espera que estos primeros precios no sean los definitivos y reclama responsabilidad al conjunto de los compradores antes de hacer públicas sus condiciones de compra para esta vendimia.

Publicará los precios oficiales

La Unió Llauradora, junto al resto del sector productor, hará públicos los precios oficiales tan pronto como estén disponibles, prestando especial atención a aquellas cotizaciones que se sitúen por debajo de las referencias de costes y a las fórmulas comerciales que puedan reducir el precio medio de la totalidad de la uva adquirida.

Asimismo, recuerda que la Ley de la Cadena Alimentaria establece que el precio percibido por el productor debe ser superior a su coste efectivo de producción y advierte de que denunciará los posibles incumplimientos.

LA UNIÓ insiste en que las bodegas y cooperativas no deberían comercializar sus productos a precios que impliquen tener que pagar al agricultor por debajo de sus costes de producción.

Problemas también con las variedades tintas

La organización agraria señala además que la problemática denunciada en el sector del cava también afecta a determinadas variedades tintas de las denominaciones de origen.

En estos casos, la situación se agrava porque el mercado no está valorando adecuadamente estas variedades y resulta incluso difícil encontrarles salida comercial, pese a que fueron las propias bodegas las que promovieron en su momento este tipo de plantaciones.

Ante esta situación, LA UNIÓ reitera su petición de impulsar un arranque social de viñedos como una medida para adecuar la producción a la demanda y contribuir al reequilibrio del mercado.

La organización reclama a bodegas, empresas elaboradoras y compradores que actúen con responsabilidad y subraya que el sector productor está unido y no permitirá que el futuro vitivinícola se construya a costa de la ruina de quienes cultivan los viñedos.

Reclama las ayudas extraordinarias al viñedo

LA UNIÓ también exige al Gobierno de España que active las ayudas extraordinarias al viñedo previstas en la Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario.

Según la organización, el Gobierno no ha activado estas ayudas alegando la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado. La norma establece un fondo de 370 millones de euros, de los que 285 millones corresponden al olivar de secano y 85 millones al viñedo de secano, destinado a las explotaciones profesionales más afectadas por la sequía y el incremento de los costes tras la invasión rusa de Ucrania.

LA UNIÓ reclama el cumplimiento inmediato de esta medida y que los fondos lleguen a las explotaciones vitícolas profesionales que cumplen los requisitos establecidos.

Por último, critica que el Gobierno de España no haya solicitado a la Unión Europea apoyo económico para la destilación de crisis, una herramienta destinada a reducir la oferta y contribuir al reequilibrio del mercado.

LA UNIÓ pone como referencia las medidas adoptadas por Francia y Alemania, que contarán con 40 y 14 millones de euros, respectivamente, para esta herramienta.

La organización considera que las bodegas y compradores todavía están a tiempo de rectificar, pero advierte de que el futuro del sector vitivinícola no puede construirse sobre la pérdida de rentabilidad de los viticultores.