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LA UNIÓ pide ayudas extraordinarias para compensar el sobrecoste del gasóleo en la apicultura valenciana

LA UNIÓ ha reclamado a la Conselleria de Agricultura la puesta en marcha de una línea extraordinaria de ayudas para aliviar el impacto del encarecimiento del gasóleo en las explotaciones apícolas valencianas. La organización también ha solicitado al Ministerio de Agricultura que modifique la normativa estatal para incluir al sector en las ayudas extraordinarias al combustible, de las que actualmente permanece excluido.

La organización agraria considera que las medidas aprobadas por el Gobierno para mitigar los efectos de la crisis geopolítica en Oriente Medio han dejado fuera de forma injustificada a la apicultura, pese a que el transporte de colmenas constituye un coste estructural imprescindible para el desarrollo de la actividad, especialmente en las explotaciones trashumantes.

Por ello, plantea que la Generalitat complemente las ayudas estatales mediante una línea específica financiada con el régimen de ayudas de minimis, con el objetivo de corregir el agravio comparativo que, a su juicio, sufre el sector respecto a otras actividades agrarias.

Una línea de ayudas adaptada a la realidad del sector

La propuesta de LA UNIÓ pasa por crear una convocatoria extraordinaria durante 2026 que compense parte del sobrecoste del combustible soportado por los apicultores valencianos. La organización defiende un sistema de concesión sencillo, basado en el número de colmenas inscritas en el Registro General de Explotaciones Ganaderas (REGA), diferenciando la cuantía de las ayudas según el carácter profesional de la explotación y si desarrolla o no trashumancia.

Asimismo, solicita que el procedimiento administrativo sea lo más ágil posible, aprovechando la información de la que ya dispone la Administración para reducir la carga burocrática y acelerar la convocatoria de las ayudas.

Como ejemplo de una medida ya implantada, LA UNIÓ propone tomar como referencia el modelo aprobado recientemente por Catalunya, que contempla ayudas de 16 euros por colmena para los apicultores profesionales trashumantes y de 10 euros para los profesionales estantes, lo que demuestra, según la organización, que este tipo de actuaciones son viables tanto desde el punto de vista jurídico como presupuestario.

Un sector estratégico con un fuerte peso en la Comunitat Valenciana

La Comunitat Valenciana es uno de los principales territorios españoles en apicultura trashumante. Según los datos del REGA, cuenta con 2.513 explotaciones apícolas, de las cuales 2.396 practican la trashumancia, lo que representa más del 95 % del total. Además, alberga 524 explotaciones profesionales, el 8,3 % del conjunto nacional.

Ante esta realidad, LA UNIÓ considera imprescindible que el Ministerio amplíe las ayudas extraordinarias al gasóleo al sector apícola y participe en la financiación de las medidas que puedan impulsar las comunidades autónomas para compensar el incremento de los costes de una actividad esencial para la polinización de los cultivos, la biodiversidad y el mantenimiento del medio rural.

La organización recuerda además que el combustible utilizado para trasladar las colmenas ha quedado excluido tanto de la ayuda directa al gasóleo como de la devolución extraordinaria del Impuesto sobre Hidrocarburos, una situación que sitúa a los apicultores en desventaja frente a otros subsectores agrarios. En este contexto, vuelve a reclamar la creación de un gasóleo profesional específico para la apicultura, una reivindicación histórica que sigue sin respuesta.

Sobrecostes de hasta 10.000 euros por explotación

Según las estimaciones de LA UNIÓ, el incremento del precio del combustible supone un sobrecoste anual de unos 800 euros para una explotación profesional con 150 colmenas, mientras que puede alcanzar los 10.000 euros en explotaciones de 1.500 colmenas.

A esta situación se suman otros factores que deterioran la rentabilidad del sector, como el aumento generalizado de los costes de producción, la competencia de las mieles importadas de terceros países, el impacto del cambio climático sobre las floraciones, los problemas sanitarios de las colmenas, la expansión de la Vespa velutina y las dificultades para instalar asentamientos apícolas en zonas citrícolas.

«No puede ser que el sector apícola se quede históricamente fuera de todas las ayudas cuando el incremento de los costes afecta con la misma intensidad que al resto de sectores agrarios», señala LA UNIÓ, que insta tanto a la Generalitat como al Ministerio de Agricultura a actuar con rapidez para garantizar la viabilidad de una actividad clave para la producción agraria, la conservación de la biodiversidad y el futuro del medio rural.