ITENE desarrolla biosensores y kits de análisis avanzado para la detección de E. coli, Listeria monocytogenes y Salmonella spp en aguas y matrices agroalimentarias
El centro tecnológico ITENE ha desarrollado biosensores y sistemas de muestreo automatizados para la detección de contaminación bacteriana, kits de análisis avanzado para la detección de resistencias a antibióticos, y un protocolo experimental para el análisis cualitativo de micro y nanoplásticos en aguas y otras matrices de interés agroalimentario. El objetivo es posibilitar la detección temprana de patógenos, así como la monitorización, el análisis y control efectivo de contaminantes emergentes, con el fin de garantizar la bioseguridad en la cadena alimentaria e higiene ambiental, así como permitir una toma de decisiones más rápida y basada en datos.
La investigación de estas soluciones se ha llevado a cabo en el marco del proyecto SENTINEL, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), y llevado a cabo entre junio de 2024 y 2025. Para ello se ha hecho uso de nuevas tecnologías para el análisis óptico de micro y nanoplásticos como la detección basada en espectroscopía RAMAN y su optimizado mediante herramientas de Inteligencia Artificial. También métodos alternativos de screening para mejorar las evaluaciones de riesgo y el control sobre la contaminación emergente, o la automatización de equipos para la detección temprana y análisis in situ de microorganismos.
“En el proyecto SENTINEL hemos trabajado en el desarrollo de métodos y equipos capaces de detectar tres tipos de contaminantes emergentes que representan un reto creciente tanto para la salud pública como para el medio ambiente”, explica Alejandro Hernández, responsable técnico del proyecto en ITENE. “Nos hemos centrado en micro y nanoplásticos (MNPs), bacterias resistentes a los antibióticos (ARBs) y sus genes de resistencia (ARGs), debido a su presencia cada vez más frecuente en aguas regeneradas y su elevado potencial de transferencia a lo largo de la cadena alimentaria”.
El proyecto se ha estructurado en dos líneas de trabajo principales centradas en la búsqueda de soluciones tecnológicas versátiles para el control de amenazas en la industria alimentaria y en el ciclo integral del agua. Por un lado, sistemas automatizados de muestreo y detección; y por otro, métodos avanzados de detección de contaminantes emergentes.