Más de 6.800 granjas y casi 600.000 bovinos: España amplía la vacunación frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa para blindar su cabaña ganadera
La estrategia sanitaria frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en España da un paso decisivo con la ampliación de la zona de vacunación preventiva en el norte del país hasta llegar a las 6.800 granjas y cerca de 600.000 animales. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha anunciado la incorporación de nuevas comarcas de Aragón, Navarra y el País Vasco a la denominada zona de vacunación I, una decisión adoptada por el Comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE) ante la evolución de la situación epidemiológica en el sur de Francia.
La medida, ya comunicada a la Comisión Europea, tiene un objetivo claro: crear una auténtica barrera sanitaria que proteja al conjunto de la cabaña ganadera nacional frente a posibles avances de la enfermedad desde territorio francés. Se trata de una ampliación preventiva, en una zona en la que no se han detectado focos, pero que adquiere especial relevancia por su proximidad geográfica con áreas afectadas al otro lado de la frontera.
Una ampliación estratégica de la zona de vacunación I
Con esta decisión, la zona de vacunación I frente a la DNC pasa a incluir un total de 6.849 granjas de bovino, distribuidas entre cuatro comunidades autónomas. Cataluña continúa siendo el territorio con mayor número de explotaciones incluidas, seguida del País Vasco, Navarra y Aragón. En conjunto, el censo protegido alcanza los 586.468 animales, una cifra que da dimensión real al esfuerzo preventivo desplegado por las autoridades sanitarias.
Esta ampliación no responde a la detección de nuevos casos en España, sino a un enfoque claramente anticipatorio. La cercanía de los nuevos focos detectados en Francia, concretamente en los departamentos de Pirineos Orientales y Alta-Garona, ha llevado a reforzar el escudo sanitario en las zonas más próximas a la frontera, evitando así la entrada de la enfermedad en nuevas áreas del territorio nacional.
Distribución de granjas y censo bovino en la zona de vacunación I
La siguiente tabla resume el alcance territorial y ganadero de la zona de vacunación I tras su ampliación, con datos detallados por comunidad autónoma:
| Comunidad Autónoma | Explotaciones de bovino | Censo de animales |
| Cataluña | 2.164 | 369.323 |
| Aragón | 685 | 111.684 |
| Navarra | 1.533 | 61.557 |
| País Vasco | 2.464 | 43.904 |
| Total | 6.849 | 586.468 |
Los datos ponen de manifiesto la magnitud de la medida y su importancia para el sector bovino, especialmente en territorios con una elevada densidad de explotaciones y una intensa actividad ganadera.
Se mantiene la vacunación en la zona con focos en Cataluña
De forma paralela a esta ampliación preventiva, el Ministerio mantiene la vacunación obligatoria en la denominada zona de vacunación II, establecida en determinadas comarcas de Cataluña como consecuencia de los focos detectados durante el mes de octubre. En esta zona restringida se localizan 2.003 explotaciones, con un censo de 152.895 bovinos.
Según la información oficial, la cobertura vacunal en esta área se sitúa ya próxima al 100 %, lo que refleja la eficacia operativa del dispositivo desplegado y el alto grado de coordinación entre la Administración General del Estado y las autoridades veterinarias autonómicas.
Vacunas centralizadas y distribución coordinada
Un aspecto clave del programa de vacunación es la gestión centralizada de las dosis. Las vacunas administradas han sido adquiridas directamente por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que se encarga también de su distribución a las autoridades veterinarias de las comunidades autónomas implicadas. Este modelo permite garantizar el suministro, la homogeneidad del proceso y una respuesta rápida ante cualquier cambio en la situación epidemiológica.
La intervención directa del MAPA en la compra y reparto de las vacunas refuerza la capacidad de actuación del sistema sanitario veterinario y reduce posibles desigualdades territoriales en el acceso a los medios de prevención.
Situación epidemiológica: estabilidad en España y presión desde Francia
Desde el punto de vista epidemiológico, la situación en España se mantiene estable. No se han detectado nuevos focos de DNC desde la última notificación del 24 de octubre, manteniéndose el total en 17 focos, todos ellos localizados en la provincia de Girona.
En contraste, la evolución en Francia continúa generando preocupación. Desde la última comunicación del MAPA, los Servicios Veterinarios Oficiales franceses han notificado dos nuevos focos en explotaciones de pequeño tamaño, con 4 y 74 animales respectivamente, en departamentos fronterizos con España. En total, Francia ha notificado 115 focos desde el inicio del brote.
Cobertura vacunal y medidas adicionales en Francia
Las autoridades francesas han establecido una zona de vacunación obligatoria ampliada en el suroeste del país. A fecha de 30 de diciembre de 2025, el 61,8 % del ganado de los diez departamentos afectados ya ha sido vacunado, lo que supone 439.715 bovinos.
Algunos departamentos, como Pirineos Orientales, Ariège y Aude, han alcanzado la vacunación del 100 % de sus animales, mientras que otros presentan coberturas del 75 % o superiores al 50 %. Además, Francia ha reforzado las medidas de control con la delimitación de zonas de restricción, la prohibición de organizar ferias ganaderas a nivel nacional y la obligación de declarar todos los movimientos de bovinos en las 24 horas previas, con el objetivo de frenar movimientos ilegales.
Un enfoque preventivo para proteger al sector
La ampliación de la zona de vacunación frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa refleja una estrategia claramente preventiva y basada en el análisis de riesgos. España apuesta por adelantarse a la posible entrada de la enfermedad, reforzando la protección de su cabaña bovina y aportando certidumbre a un sector clave desde el punto de vista económico y sanitario.
La coordinación con las instituciones europeas, la vigilancia epidemiológica constante y el refuerzo de la vacunación en zonas estratégicas consolidan un modelo de respuesta que prioriza la anticipación frente a la reacción, minimizando así el impacto potencial de una enfermedad de alto riesgo sanitario.


