La nueva normativa europea obliga al gran consumo a destinar 2.500 millones a modernizar la refrigeración
Los supermercados y autoservicios españoles cuentan con una infraestructura de refrigeración innovadora y moderna que permite hacer frente a las altas temperaturas típicas de nuestra zona geográfica y a las sucesivas olas de calor que sufre España desde el mes de junio. La garantía de la seguridad alimentaria, la calidad de los alimentos y el control de desperdicio, sean cuales sean las circunstancias climáticas, son prioridades para el sector.