El IPC se dispara al 4,9% en septiembre por el encarecimiento de los carburantes
El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó su tasa interanual hasta el 4,9% en septiembre, seis décimas más que en agosto, según el indicador adelantado publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la tasa de inflación más elevada desde febrero de 2023, cuando alcanzó el 6%.
El repunte supone una nueva aceleración de los precios después del 4,3% registrado en agosto, el 3,6% de julio y el 3,4% de junio. En términos mensuales, los precios aumentaron un 0,3% respecto a agosto.
El principal factor detrás de esta evolución ha sido el comportamiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, cuyos precios aumentaron en septiembre, frente al descenso que habían registrado en el mismo mes de 2025. El INE señala también como segundo elemento explicativo la evolución de los paquetes turísticos, cuyos precios han descendido este año, pero en menor medida que en septiembre del ejercicio anterior.
El encarecimiento de los carburantes vuelve a situarse así en el centro de la evolución de los precios y añade presión sobre los costes de transporte, logística y producción, especialmente en actividades con un elevado consumo de gasóleo como la agricultura y la ganadería.
La inflación subyacente también aumenta
La evolución de los precios no se limita al componente energético. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, aumentó dos décimas en septiembre, hasta el 3,1%.
Aunque continúa 1,8 puntos por debajo de la inflación general, el repunte indica que también se mantienen presiones sobre el resto de bienes y servicios de consumo.
El dato armonizado con la metodología europea (IPCA) sitúa la inflación española en el 5,0% interanual, cuatro décimas más que en agosto. La tasa mensual del IPCA fue del 0,6%, mientras que su inflación subyacente se situó en el 3,2%.
El impacto de los carburantes vuelve a presionar al campo
El repunte de los precios de los carburantes tiene una especial incidencia sobre el sector agrario por su impacto directo en el coste de utilización de maquinaria agrícola, transporte de producciones, distribución y otras operaciones vinculadas a la actividad de las explotaciones.
El comportamiento de los combustibles está siendo uno de los principales elementos de presión sobre la inflación durante los últimos meses. En agosto, cuando el IPC alcanzó el 4,3%, el INE ya atribuyó buena parte del incremento al encarecimiento de los combustibles y lubricantes, mientras que los datos definitivos de ese mes situaron el aumento interanual de los carburantes en el 28,2%.
El avance del IPC de septiembre es todavía provisional. El INE publicará los datos definitivos el próximo 14 de octubre, momento en el que se conocerá el desglose completo por grupos de productos y servicios.