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Más de 300 agricultores y ganaderos se concentran ante la Conselleria de Agricultura para reclamar una gestión más ágil y eficaz

Más de 300 agricultores y ganaderos de las principales organizaciones agrarias de la Comunitat Valenciana, la Unió Llauradora i Ramadera, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) y CCPV-COAG, se han concentrado hoy ante las puertas de la Conselleria de Agricultura en Valencia para exigir una gestión más ágil y eficaz “porque este primer año de legislatura del equipo de Conselleria dirigido por Vox, se ha basado en buenas palabras, pero con pocos hechos y realidades”.

Los agricultores y ganaderos, procedentes de las tres provincias de la Comunitat Valenciana, han ido concentrándose ante las instalaciones de la Conselleria de Agricultura, donde se ha realizado el lanzamiento simbólico de más de 1.000 billetes con la figura del conseller José Luis Aguirre, para reclamar la publicación y concesión de numerosas ayudas pendientes, algunas de ellas incluso con dotación presupuestaria desde hace tiempo. El secretario general de LA UNIÓ, Carles Peris; el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado y el secretario general de CCPV-COAG, Luis Fernando García, han registrado en la Conselleria la tabla reivindicativa, ante la ausencia del conseller que se encontraba en Alicante. Las organizaciones agrarias consideran que la Conselleria de Agricultura es en estos momentos un organismo “ineficaz, ineficiente e irrelevante en el conjunto de la Generalitat” y abogan por un “mayor apoyo y una mejor gestión porque el sector agrario y el mundo rural de la Comunitat Valenciana requieren unas políticas y un soporte económico que le haga salir de la crisis a la mayor parte de cultivos y sectores ganaderos”.

Reclaman así medidas urgentes para mitigar los efectos de la sequía y el establecimiento de una línea de ayudas para compensar la pérdida de rendimientos en los sectores más afectados como la viña, uva de mesa, olivar, frutos secos, frutas de hueso, cereal, ganadería extensiva y apicultura; así como para las entidades de riego por el aumento del coste energético. En el caso de la viña y el olivar, de gran importancia en la Comunitat Valenciana, sus productores además han sido excluidos de todas las líneas de ayudas a pesar de sufrir también consecuencias negativas como la guerra en Ucrania. Los productores de cerezas siguen esperando la convocatoria de las ayudas prometidas hace ya un año. Los de limón y cebollas necesitan ayudas excepcionales para paliar las graves pérdidas de mercado sufridas en esta campaña. Los productores de cítricos, en un contexto de retroceso del consumo en los hogares, se han quedado sin campaña de promoción al retirarse la partida presupuestaria establecida por el anterior Gobierno del Botànic. 

En cuanto a los sectores ganaderos, los productores de vacuno siguen sin ayudas, tal y como sí han establecido otras comunidades autónomas, pese a la muerte de reses por la enfermedad de la EHE. Los ganaderos en extensivo de algunas zonas más afectadas por la sequía necesitan un mecanismo para disponer de forma gratuita agua y alimentación para el ganado. Los apicultores demandan una línea de ayudas para compensar las pérdidas por ataques o medidas de control de la Avispa velutina y el Abejaruco, por la competencia desleal de las importaciones, así como también medidas definitivas para acabar con la ‘pinyolà’. Sobre las quemas agrícolas, las dos organizaciones piden una revisión de la normativa con la apertura de un periodo excepcional, con garantías de seguridad, para gestionar los restos agrícolas existentes actualmente en las parcelas. De la fauna silvestre, con una sobrepoblación descontrolada, reclaman acciones efectivas y la publicación de una línea de ayudas, ya dotada en los presupuestos, para compensar los daños que las diferentes especies están provocando en las explotaciones agrarias.

Otros asuntos que reivindican son en la puesta en marcha por la Generalitat de inspecciones de oficio contra los operadores comerciales y las cadenas de distribución por abusos y contratos con precios por debajo de los costes medios de producción, así como una intensificación de las inspecciones sobre el etiquetado del arroz y la miel. También desean un impulso de la Ley de Estructuras Agrarias de la Comunitat Valenciana o la reducción de la burocracia en todos los trámites relacionados con la actividad agraria, entre otras cosas.