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La IA ya aumenta los ingresos de 9 de cada 10 distribuidores

El 41º Congreso AECOC de Gran Consumo, celebrado la semana pasada en Sevilla y que reunió a más de 1.300 directivos de las principales compañías de la industria y la distribución del país, puso sobre la mesa algunos de los grandes retos que marcarán la agenda empresarial en los próximos años. Entre ellos, la irrupción de la inteligencia artificial en el proceso de compra, la necesidad de impulsar modelos de negocio con impacto social y la creciente relevancia de la geopolítica en la toma de decisiones corporativas.  

En este contexto, Lisa Martínez, Head of AI GTM Iberia and MENAT en Google Cloud, analizó durante su intervención cómo la inteligencia artificial está transformando el consumo y el negocio del retail. “Pasamos de la IA que responde a la IA que actúa”, señaló la directiva, que destacó que 1 de cada 3 consumidores en España ya utiliza esta tecnología para comprar.

IA, conversión y transformación del retail

Según los datos compartidos por Google Cloud, la inteligencia artificial impulsó un 393% más el tráfico hacia las páginas web de los distribuidores en el primer trimestre de 2026. Además, las visitas procedentes de la IA registraron una tasa de conversión un 42% superior a la del tráfico convencional. La directiva también destacó que el 89% de las empresas de distribución que ya utilizan esta tecnología incrementa sus ingresos, mientras que el 95% logra reducir costes operativos y tiempos. “La conversación con la IA no sustituye al lineal. Decide quién llega ahí”, resumió Martínez.

Pese a este avance, la directiva advirtió de la distancia que todavía existe entre adopción y ejecución. Aunque España lidera la implantación de IA en la Unión Europea, con un 61% frente al 54% de la media comunitaria, sólo el 17% de las empresas la despliega de forma autónoma en procesos críticos. La brecha es especialmente acusada entre startups y compañías tradicionales: mientras el 74% de los negocios nativos digitales está preparado para operar con agentes autónomos, ese porcentaje se reduce al 16% en las empresas tradicionales. Además, un 40% de los retailers españoles admite no estar preparado por la fragmentación de sus datos.

Ante este escenario, Martínez defendió un mayor liderazgo desde las áreas de negocio y recordó la importancia de preservar la confianza del consumidor. “Negocio tiene que tomar parte y liderar la IA”, afirmó. En materia de privacidad, añadió que “un dato gobernado sin la confianza del consumidor no sirve para nada”.

Impacto social y competitividad

Otra de las voces destacadas del Congreso fue la de Rosario Bazán, fundadora y presidenta de Danper, que reivindicó el papel transformador del tejido empresarial y advirtió de que “no podemos pretender ser empresas viables en sociedades inviables”. En su intervención, defendió que apostar por el impacto social y la inclusión constituye “un sólido caso de negocio”, capaz de generar retornos financieros atractivos y, al mismo tiempo, elevar la productividad, la eficiencia y la competitividad.

Apoyada en la tecnología, la diversificación y la agricultura de precisión, Danper opera más de 10.000 hectáreas y 10 plantas de procesamiento con una plantilla de 14.000 trabajadores, integrada al 50% por mujeres. La compañía trabaja además con más de 700 pequeños agricultores y mantiene una brecha salarial del 2,3%, frente a la media nacional de Perú, situada en el 28%.

Geopolítica y resiliencia

Por su parte, el analista geopolítico y estratega internacional Marco Vicenzino animó a las empresas a “no subestimar la geopolítica” y sostuvo que las compañías españolas y europeas deben tomar “decisiones más políticas” en el actual contexto internacional.

El experto señaló que la reconfiguración de las cadenas globales de suministro obliga a pivotar desde la búsqueda de la eficiencia hacia la construcción de la resiliencia. En este sentido, defendió la apuesta por la producción en países aliados y por entornos que ofrezcan transparencia y seguridad jurídica. Asimismo, instó a los gobiernos comunitarios a comprender mejor el nuevo mapa internacional para proteger sus sectores críticos y decidir con criterio estratégico dónde operar.