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La Generalitat adelanta al 16 de septiembre la quema de la paja de arroz en l’Albufera y otros humedales por motivos fitosanitarios

La Dirección General de Prevención de Incendios Forestales ha adelantado de forma extraordinaria el dispositivo para la gestión de los residuos vegetales procedentes de los rastrojos y la paja del arroz en los humedales de la Comunitat Valenciana, entre ellos l’Albufera y los de Almenara, Dénia, La Llosa, Oliva, Pego y Xilxes, con el objetivo de facilitar su eliminación mediante quema por razones fitosanitarias.

La resolución publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) amplía asimismo el periodo hábil para realizar estas quemas en las superficies agrícolas dedicadas al cultivo del arroz situadas en el entorno de l’Albufera de València y dentro de la zona de influencia forestal.

Así, las quemas podrán realizarse desde el 16 de septiembre de 2026 hasta la finalización de la campaña de siega y, en todo caso, hasta el 31 de diciembre, ambos inclusive. La autorización estará condicionada a que no exista un nivel elevado de riesgo de incendios forestales, circunstancia que supondría la paralización de las quemas.

Paralelamente, la Generalitat ofrece a los agricultores una alternativa mediante el sistema de recogida de paja gestionado por la empresa pública Vaersa, con el objetivo de favorecer una gestión adecuada de estos residuos.

Evitar problemas de anoxia en los humedales

La medida persigue un doble objetivo. Por un lado, pretende evitar la aparición de episodios de aguas negras y anoxia en los humedales que pueden producirse cuando los restos de paja de arroz no se recogen ni se eliminan mediante quema.

Por otro, permitirá dar respuesta a la generación de paja procedente de variedades de arroz más tempranas, que este año se han cultivado en mayor medida. El adelanto permitirá realizar una gestión más escalonada de los restos conforme avance la campaña de siega.

La Administración pretende además impulsar la recogida de la paja y su posible reutilización, al considerar que una correcta gestión de estos residuos agrícolas beneficia tanto a los espacios naturales protegidos como a las propias superficies de producción.

La aplicación QUEPAR será obligatoria en l’Albufera

Una de las novedades del dispositivo afecta específicamente a las quemas realizadas en el Parc Natural de l’Albufera y en la Marjal y Estanys de la Ribera Sud del Xúquer.

En estos espacios será obligatorio utilizar la aplicación móvil QUEPAR, disponible a través de la web del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM). La herramienta analiza las condiciones atmosféricas y establece los momentos más adecuados para efectuar las quemas, con el objetivo de minimizar sus efectos contaminantes en estas zonas arroceras.

Solo se podrá quemar con preemergencia 1

La autorización está dirigida a las superficies agrícolas dedicadas al cultivo del arroz durante la campaña 2026 y está sometida a diferentes condiciones de seguridad.

Las quemas podrán realizarse desde la salida del sol hasta dos horas antes de la puesta de sol, momento en el que no deberán quedar llamas activas.

Además, únicamente estarán permitidas cuando el nivel de preemergencia por riesgo de incendios forestales sea 1. Cuando el nivel sea 2 o 3, quedarán prohibidas. La Generalitat señala que el nivel de preemergencia y su previsión para el día siguiente pueden consultarse en el servicio de información del 112.

La resolución establece asimismo que no podrán eliminarse mediante fuego residuos distintos de los expresamente autorizados y que la quema de los rastrojos y la paja deberá prolongarse durante el tiempo necesario para garantizar su completa mineralización, con el objetivo de evitar la generación de aguas anóxicas.

Faja de seguridad de al menos dos metros

En las parcelas colindantes o situadas a menos de 500 metros de terreno forestal, los agricultores deberán limpiar previamente de hierbas y matorral una faja de anchura suficiente y de al menos dos metros alrededor de la zona de quema.

Durante toda la operación deberá permanecer en el lugar, como mínimo, una persona responsable de la vigilancia, que tendrá que disponer de los medios necesarios para comunicar inmediatamente cualquier incidencia al 112.

Si no existe cobertura de telefonía móvil en la zona, deberá conocer el punto más próximo donde pueda realizar una comunicación y disponer de un vehículo para desplazarse hasta él en caso necesario.

La vigilancia no podrá abandonarse hasta que el fuego esté completamente apagado y hayan transcurrido dos horas sin observarse brasas. La persona responsable deberá adoptar las medidas complementarias que considere necesarias y responderá de los posibles daños que pudiera ocasionar la quema.

Por último, las quemas estarán prohibidas cuando se produzcan condiciones de inversión térmica o cuando la velocidad del viento supere los 30 kilómetros por hora, independientemente de su dirección.