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La DANA Adam arrasa alrededor de 1.000 colmenas en la Marina Alta y causa graves daños agrarios en Pego

La DANA Adam ha causado importantes daños en explotaciones agrícolas y apícolas de la Marina Alta, donde las lluvias torrenciales, los desbordamientos y la fuerza del agua han arrastrado o sepultado alrededor de 1.000 colmenas, según las primeras notificaciones recibidas por ASAJA Alicante. La organización advierte de que el balance continúa abierto, ya que numerosos profesionales todavía no pueden acceder a sus fincas y asentamientos para evaluar las pérdidas.

Los daños afectan especialmente a Pego, donde se han registrado derrumbes de márgenes, desplazamientos de tierras, roturas de tuberías de riego, caminos rurales impracticables, destrucción de plantones y caída de cerramientos. Los desbordamientos de barrancos y ríos también han arrastrado tierras y materiales hacia la Marjal de Pego-Oliva.

La organización agraria subraya que las dificultades para acceder a las explotaciones, debido a los caminos destrozados, los cortes de carreteras y las zonas inundadas, impiden conocer todavía la dimensión real de los daños.

Un millar de colmenas afectadas, con pérdidas que podrían aumentar

Las primeras estimaciones de la sectorial apícola de ASAJA Alicante apuntan a unas 1.000 colmenas arrastradas por el agua o sepultadas por muros derrumbados. La cifra corresponde a los apicultores que ya han podido llegar a sus asentamientos, por lo que podría aumentar cuando se inspeccionen las zonas que continúan inaccesibles. Algunos profesionales han perdido la totalidad de sus colmenas.

Los avisos proceden de Pego, Sanet i Negrals y El Verger, en la provincia de Alicante, así como de Oliva y Marchuquera, en Valencia. El episodio ha afectado, por tanto, a localidades de las comarcas limítrofes de la Marina Alta y la Safor.

ASAJA recuerda que la apicultura es una actividad trashumante, de manera que también hay profesionales de otros municipios que mantienen temporalmente sus colmenas en las zonas afectadas. Esta circunstancia amplía el alcance territorial de las pérdidas y las necesidades de evaluación.

Pego: daños en cítricos, aguacates, arroz e infraestructuras

El representante de la sectorial del arroz de ASAJA Alicante, Vicent Dominguís, agricultor también de aguacates, naranjas y mandarinas, describe importantes destrozos en las explotaciones de Pego.

Entre los daños registrados figuran el derrumbe de márgenes, el desplazamiento de tierras, la rotura de tuberías de riego, la destrucción de plantones y la caída de vallas. A ello se suman los caminos impracticables y los arrastres provocados por los desbordamientos de barrancos y ríos.

En la zona predominan los cítricos, seguidos por el aguacate y el arroz. Sin embargo, todavía no ha sido posible acceder a determinadas áreas de la Marjal de Pego-Oliva, que recibe el agua procedente del valle, por lo que el alcance de las pérdidas en estas superficies sigue sin determinarse.

ASAJA advierte de que la reparación de caminos, márgenes, conducciones de riego y cerramientos puede resultar compleja y prolongarse durante años, especialmente en las explotaciones con daños estructurales acumulados.

ASAJA reclama ayudas para la Marina Alta

Ante esta situación, ASAJA Alicante reclama que la Marina Alta quede incluida en el plan de ayudas anunciado por la Conselleria para paliar los efectos del episodio meteorológico. La organización pide que las medidas contemplen tanto los daños agrícolas como las necesidades específicas del sector apícola, especialmente afectado por la pérdida de colmenas.

Asimismo, insiste en que la evaluación debe incluir las explotaciones a las que todavía no se ha podido acceder, con el objetivo de evitar que los agricultores y apicultores afectados queden excluidos de las ayudas por no haber podido comunicar o acreditar a tiempo sus pérdidas.

La organización considera prioritario restablecer la circulación por los caminos rurales y reparar las infraestructuras agrarias para recuperar la actividad productiva y evitar que las dificultades de acceso agraven las pérdidas de cosecha.

ASAJA sostiene que las ayudas deberán ajustarse a la dimensión real de los daños, una vez que sea posible completar las inspecciones sobre el terreno.